Note 446 — TRANCO VII
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De este famoso candelero dice Morgado en su Historia de Sevilla que «es la mayor parte de bronze», y que lo juzgan «por el más curioso y que más tiene que ver (con quinze figuras de Sanctos de bulto por el alto) que otro ninguno. El qual por su mucho peso tiene en los assientos sus ruedas de bronze, con que lo llevan dende la sachristia, donde se guarda, al choro por las semanas sanctas». Con hipérbole andaluza trató del cirio pascual y del tenebrario de la Catedral de Sevilla aquel cicerone que figura en Los Antoios de meior vista de Rodrigo Fernández de Ribera (fol. 6 de la edición príncipe): «¿A visto v.m., dijo, un Candelero de Tinieblas, en que se ingieren las velas con que se dicen? Pues dos mil i sietecientos i treinta i seis quintales, docientas arrobas i diez libras de bronce tiene, i creo que cinco onças. Poco cree v.m. de tanto peso, repliqué yo. Pero todo me le [e]chó encima quando me lo acabó de decir, i sin dejarme respirar, aunque dejó el Candelero, prosiguió: Pues si v.m. aguarda a la Pasqua Florida, que bien podrá por esto solo (i era por san Iuán), verá un Cirio, que de solo cera, sin el pavilo, que es de algodon de la India de Portugal, i se trae para solo esto cargada una nave.... Ahorrele la traída de la cera, i quedeme a descansar entre tanto algodon....»