Note 439 — TRANCO VII
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El Atambor, como dice don Félix González de León en su Noticia histórica del origen de los nombres de las calles de Sevilla (Sevilla, 1839), pág. 127, era una plazoleta muy pequeña, situada en la Borceguinería. La llamarían el Atambor por alusión a su figura y aun quizás a su reducido espacio. En ella, al mediar el siglo XVI, había un arquillo con una imagen: en 1547 Juan Alemán, deudo propincuo del autor del Guzmán de Alfarache, arrendó a Bernardino de Morales unas casas «que son el arquillo de la ymagen del atambor». (Archivo de protocolos de Sevilla, García de León, libro 3.º de 1547, fol. 2554.) En esta plazuela tuvieron su antigua casa los condes de Gelves, hasta que trasladaron su morada a la collación de la Magdalena.