← Table of contents
El Diablo Cojuelo

Note 436 — TRANCO VII

Reading edition

Esto no era ni es así enteramente: no se nombraba el Candilejo a la calle en que está la cabeza del Rey don Pedro, pues, como dice Pérez y González, «la calle del Candilejo llamábase antes de los Cuatro Cantillos, y a la Cabeza del Rey don Pedro le decían calle del Velador». El suceso de marras, tan universalmente conocido, que holgaría el contarlo una vez más, ocurrió junto a la esquina que forman ambas calles. Y añade el docto escritor sevillano que, contra lo que creyeron algunos historiógrafos hispalenses, «sábese hoy de modo cierto que la primitiva cabeza que mandó hacer y poner el rey don Pedro (y que era sólo una cabeza como cortada y separada del cuerpo por el hacha del verdugo) no era de piedra. Según testimonio de quien la poseyó, recogido por el canónigo doctor don Ambrosio de la Cuesta en un tomo de Memorias históricas sevillanas, la cabeza era «de barro, cocida y pintada, con el pelo corto, que sólo le cubría el cuello, cortado alrededor y cercenado por la frente como entonces se usaba, sin bigotes ni barbas, el rostro algo abultado y en la cabeza un bonete redondo, traje de aquel tiempo». En dichas Memorias léese también que «cuando desapareció aquella cabeza, la Ciudad acordó que se hiciese una efigie de piedra, que representase la persona del rey don Pedro en traje e insignias reales y se pusiesen las armas de Castilla y León en un escudo a costa de la Ciudad y se colocase en un nicho el bulto del Rey, de medio cuerpo».

De todo ello trató eruditamente don José Gestoso en su Sevilla monumental y artística, tomo III, pág. 396, y a esta obra remite Pérez y González, y yo con él. En las frecuentes investigaciones que hice durante mucho tiempo en el Archivo Municipal de Sevilla, encontré, examinando las actas capitulares (escribanía segunda), diversas noticias referentes a la nueva Cabeza del rey don Pedro: Cabildos de 30 de julio y 24 de septiembre de 1599: Peticiones del escultor Marcos de Cabrera para que se le pague su hechura.—Cabildo de 15 de octubre de 1604: «... y la echura de la caueza del Rey don Pedro que está en poder del jurado Juan de Perea se ponga en el sitio que está mandado.»—Cabildos de 10 de septiembre de 1607 y 26 de septiembre de 1608: Nuevo acuerdo de que se ponga en el Candilejo, como estaba prevenido.—Cabildo de 19 de agosto de 1609: Propuso don Fernando de Ulloa que se pusiera en el sitio en que está mandado la cabeza del Rey don Pedro.—Cabildos de 17 y 20 de octubre de 1612: Otros acuerdos sobre lo mismo. La piedra de que se hizo tal busto se había pagado en 1598. (Libros de Propios, 8 de junio de aquel año.)

Explore with AITake your curiosity a little further.

Reading settings