Note 350 — TRANCO VI
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Esta fábula de la antigüedad había sido creída por hombre de tan buen entendimiento como Ambrosio de Morales, pues dijo en Las Antigvedades de las civdades de España (Alcalá de Henares, Juan Núñez de Lequerica, M.D.LXXV), fol. 32: «De tal manera son celebrados sobre todos los del mundo [los caballos españoles], que nadie les sale a la competencia. No es en ellos encarecimiento fabuloso de nuestros cauallos, aunque a Iustino le parezca tal, que las yeguas en Portugal y cerca de Lisboa se empreñauan del viento. Que clara verdad es de Plinio, que lo pudo ver estando acá, y de Marco Varron, que dize ser cosa aueriguada, y trae sus conueniencias, para que a nadie parezca estraña ni impossible. Más de propósito lo prueua con razones naturales Columela, y como español, que bien lo sabía, lo da por cosa manifiesta, y en que nadie dudaua.... El potrico que desta preñez nacía sacaua la ligereza de su padre el viento; mas no era de prouecho, pues jamás passaua de tres años.»