Note 136 — TRANCO II
Reading edition
Tanto era la barba cosa indispensable para los letrados, que dijo Quevedo en una de las letrillas de su Musa V:
«Deseado he desde niño, y antes, si puede ser antes, ver un médico sin guantes y un abogado lampiño.»
Y que solían llevar la barba en forma de cola de delfín lo había dicho el mismo autor en un romance de la Musa VI:
«Era Alejandro un mocito a manera de la hampa, muy menudo de faiciones y muy gótico de espaldas. Barba de cola de pez, en alcance de garnacha....»