Note 178 — TRANCO II
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De tate se hacía festivamente una persona, anteponiéndole Pero, que es, a la vez que conjunción, nombre propio (Per, Pero, Pedro). Calderón, en la jornada II de El médico de su honra:
«COQUÍN. (Aparte.) ...Pero ¡tate! (que es un Pero muy honrado del celebrado linaje de los Tates de Castilla), porque el Rey está delante.»