Note 175 — TRANCO II
Reading edition
Lo más corriente era llamar caballero del milagro, no a un sujeto como el que pinta Vélez, sino al que vivía bien, y hasta aparatosamente, sin que se le conociera renta, oficio ni beneficio. Lope de Vega, en el acto II de El Caballero del milagro:
«TRISTÁN. ¡Cosa es de ver la vida deste mozo! ¡Qué ricamente viste, y cómo gasta! ¿Cómo juega tan pródigo y reparte lo que tiene entre todos sus amigos, sin que le conozcan en su tierra dos florines de renta o patrimonio?
LOFRASO. Por eso es caballero del milagro.»