Note 174 — TRANCO II
Reading edition
Juega del vocablo fuga en sus dos acepciones musical y de huída, y alude a la frecuencia con que huían los músicos callejeros al primer asomo de peligro, por lo cual dijo Lope de Vega en la silva III de La Gatomaquia:
«Los músicos, en viendo el belicoso duelo comenzado, huyeron como suelen; que no hay garzas que vuelen tan altas por los vientos, dicen que por guardar los instrumentos....»