Note 48 — CARTA DE RECOMENDACIÓN AL CÁNDIDO[48] O MORENO LECTOR.
Reading edition
En los prólogos se ha solido llamar al lector cándido, benévolo, pío y otras cosas a este tono, y Vélez juega de las dos acepciones del primero de estos vocablos, oponiendo a cándido, que etimológicamente significa blanco, el adjetivo moreno, cosa parecida a estotro donaire que por los años de 1612 había usado Quevedo en el prólogo de El Mundo por de dentro: «Al lector, como Dios me lo deparare, cándido o purpúreo, pío o cruel, benigno o sin sarna.»