Note 525 — RECUERDOS Y BELLEZAS DE ESPAÑA. SEVILLA, CÓRDOBA, CÁDIZ. (continued 8)
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Siendo esta superior á mis medios como particular, tuve el honor de escitar al gobierno en diciembre de 1853 á que hiciese una esploracion arqueológica en la referida dehesa de Córdoba la vieja, reservándose el emprender escavaciones en regla si aquel prévio reconocimiento prometia algun resultado útil á la historia del arte. No puedo quejarme de haber sido recibido con indiferencia; al contrario, mis indicaciones, el relato fiel de lo que en aquel campo habia yo visto, y la mera inspeccion de los fragmentos por mí recogidos, despertaron en el Sr. D. Agustin Esteban Collantes, á la sazon ministro de Fomento, el mas plausible entusiasmo: nombró inmediatamente en Córdoba una comision que entendiese en los trabajos de esploracion, y facilitó el pequeño fondo que se creyó suficiente para llevarlos á cabo. Confiósenos al Sr. Gayangos y á mí el cargo de dirigir á los comisionados de Córdoba, los cuales por su parte animados del mejor celo dieron desde luego señales de actividad. Los Sres. D. Ramon Aguilar Fernandez de Córdoba, D. Francisco de Borja Pavon y D. José Saló, fueron los comisionados: hicieron de su parte cuanto era de apetecer para el logro del objeto principal de las instrucciones que les fueron remitidas, que era cerciorarse de si habia ó nó edificacion soterrada en aquella planicie ó plaza elevada rectangular de que dejo hecho mérito. Por causas imprevistas no pudieron comenzar los trabajos hasta mediados de mayo de 1854, pero en cuanto los principiaron aparecieron al abrir una zanja en la planicie referida vestigios de muros y un enlosado con una canal que forma un ángulo recto, dispuesta al parecer para conducir aguas. Desgraciadamente el Sr. marqués de Guadalcázar, dueño de la dehesa, al otorgar su consentimiento para dicha esploracion, habia impuesto á los comisionados de Córdoba dos condiciones que ignorábamos en Madrid, y que imposibilitaban la continuacion de la tarea comenzada, á saber: que la escavacion habia de suspenderse á fin de mayo, y que no habia de poderse cortar ni quemar árbol, arbusto ni mata de ninguna especie. Cabalmente el desmonte de la gran mata silvestre que obstruye el hueco ó caverna del declive meridional de la plaza alta, era una de las primeras instrucciones que habiamos dirigido á la comision de Córdoba; y por otra parte el vaciado de la escavacion practicada no podia ampliarse útilmente en siete dias que faltaban hasta fin de mayo no cortando matas ó arbustos. Es pues escusado añadir que la esploracion quedó desde entonces paralizada.