Note 261 — RECUERDOS Y BELLEZAS DE ESPAÑA. SEVILLA, CÓRDOBA, CÁDIZ. (continued 3)
Reading edition
«A la derecha del Mihrab, dice Edrisí, hay una puerta que sirve de comunicacion entre la mezquita y el alcázar, la cual dá á un corredor practicado entre dos muros, con ocho puertas, que cierran cuatro hácia el palacio, y cuatro hácia la mezquita.» Sin duda por equivocacion ha escrito el traductor francés un corridor pratiqué entre deux murailles percées de huit portes, pues de los dos muros del corredor ó pasadizo, solo uno, que es el esterior del mediodia de la mezquita, y que mira al rio, tiene vanos, no de puertas, lo cual era imposible, sino de ventanas. Las ocho puertas estaban en los otros muros que cortaban en ocho piezas la longitud del pasadizo: Ambrosio de Morales, que lo reconoció y describió detenidamente, dice hablando de la estraña combinacion de estas puertas: «las cuatro primeras de hácia el alcázar se cierran hácia él, y el portero, á lo que parece, venia delante de todo el acompañamiento del rey, abriéndolas y echándolas hácia el oriente. Las otras cuatro se cierran diversamente, dos hácia oriente, y otras dos hácia poniente. Y así era menester estuvieran dos otros porteros allí encerrados para abrir. Y no se puede imaginar para qué fuese tanta fortaleza y encerramiento.»—Esta estraña combinacion tenia sin duda por objeto el imposibilitar toda comunicacion entre el alcázar y la mezquita, aun en el momento de atravesar el corredor el Califa para trasladarse al templo; pues al abrirse las puertas que se mandaban en un sentido, se cerraban las que se mandaban en sentido opuesto. Se dificultaba tambien de este modo cualquier traicion de los porteros, pues siendo varios, y estando entre sí incomunicados, con uno solo que fuese fiel se defendia el tránsito de uno á otro edificio. Es raro que el juicioso Morales no haya aquí descubierto la razon de lo mismo que describe.