Note 101 — RECUERDOS Y BELLEZAS DE ESPAÑA. SEVILLA, CÓRDOBA, CÁDIZ. (continued 2)
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El erudito y laborioso orientalista arriba citado acaba de ordenar é imprimir, para ayudar á la inteligencia de la Coleccion de fueros y cartas pueblas que prepara la Real Academia de la Historia, dos interesantísimos tratados de legislacion musulmana, civil y religiosa; de la segunda parte de este curioso libro, en que se contiene la Suma de los principales mandamientos y prohibiciones de la Ley y de la Sunnah, sacamos el siguiente extracto, que quizás no desagrará al lector por la minuciosidad con que en él se dá cuenta de las ceremonias usadas entre los Mahometanos con los muertos. «Sea acordado al que está á la muerte el nombramiento de Allah, y no se le debe acercar ninguna persona que no tenga takor (que no se haya purificado) despues que sea fallecido: y dióse por los sabios licencia para que se lea á su cabecera, y no fué amado por Melique (ó por Malik ben Ans, fundador de la famosa doctrina teológica que sustituyó en Andalucía á la antigua del Auzei) que den boces ni gritos, sino que lloren pacientemente quanto mas puedan. El bañar al muerto no ay tasa cierta en ello, mas báñelo quien mejor supiere, de manera que quede limpio... Bien passa que bañe el marido á la muger, y la muger al marido, y la muger al muchacho, quando es de poca edad. No le quiten al muerto cabellos, ni uñas, ni lo hatenen (ó circunciden), ni le quiten cosa de su cuerpo, sino alímpienlo quanto puedan. No bañen al que muere en fi çabil y llahi (por la causa de Dios en la guerra santa) en la gueste ó batalla, ni le amortajen ni hagan açala sobre él, y entiérrenle en su fuessa con sus mesmos bestidos como estubiere. Sea amortajado el difunto en tres lienzos, ó cinco, ó siete, blancos, hechos tiras, ó camisas una sobre otra de grado en grado... pónganle olores buenos en los lugares del çuchud (por los cuales entendemos las partes del cuerpo con que se hace la postracion ó acto de humillacion en tierra, que es una de las posturas de la azala), y llébenle á enterrar quando aya pasado la ora del açala sobre él, etc.» El autor de esta Suma es D. Içe de Gebir, Alfaquí mayor y Muftí de la Aljama de Segovia en el siglo XV, y la escribió en lenguaje aljamiado para el uso de los que habian ya perdido el conocimiento de la lengua árabe, declarando ser su intencion sacar la mas pura doctrina de los antiguos maestros de la Santa Ley y Açunna.