LA PRUEBA DE LOS AMIGOS. (continued 2)
Reading edition
Señor, éste es el indiano
Que Fabricio trujo acá.
Fel.
Creo que el cielo me da
Este castigo en la mano;
Bien conozco el escritorio,
Más tiene de siete mil.
Gal.
¡Qué gentil ladron!
Fel.
Sutil.
Mi bien es claro y notorio,
Este es todo mi dinero,
Cuanto á Dorotea he dado;
Ved por dónde lo he cobrado.
Gal.
¿Qué has de hacer?
Fel.
Guardallo quiero.
Gal.
¿Y si nos encuentra alguno?
Fel.
¿Allí no vive Leonarda?
Gal.
Sí, señor.
Fel.
Pues llama.
Gal.
Aguarda.
Fel.
Mira no te oiga ninguno.
Gal.
¿Si querrá abrir?
Fel.
¡Plega á Dios!
Gal.
¿Quién está acá?
Leon.
¿Quién es?
Fel.
Creo
Que oye el cielo mi deseo;
Un preso, y dos hombres.
Leon.
¿Dos?
Á los dos no puedo abrir,
Al preso sí, gloria mia.
FELICIANO, GALINDO Y LEONARDA.
Fel.
Abrevia del alegría,
Que tengo qué te decir.
Leon.
Pues que tú vienes acá,
Alguien te habrá referido
Que mis joyas he vendido,
Ó lo adivinaste allá.
Perdona, que yo quisiera,
Como seiscientos le dí
Á Galindo...
Fel.
¿Tú?
Leon.
Yo fuí.
Fel.
¡Pero quién sino tú fuera!
Débote mi libertad,
El alma misma te debo,
Hoy me obligaste de nuevo,
Mas oye una novedad.
Gal.
Gritos dan, éntrate dentro.
FELICIANO, GALINDO, LEONARDA, y dentro DOROTEA.
Dor.
¡Traidor Fabricio, tu fuiste
Quien á casa le trujiste!
Leon.
¿Qué es esto?
Fel.
Un gracioso encuentro:
De la puerta de esa dama,
Que mi hacienda me robó,
Salió un ladron que le hurtó
El dinero, y no la fama.
Topó con nosotros dos,
Por compañeros nos tuvo,
Y éste nos dió, que no estuvo
En un instante, por Dios,
De dar con los verdaderos.
¡Mira por dónde he cobrado
Cuanto con ella he gastado!
Leon.
Sin duda son tus dineros;
Acá viene gran ruïdo,
Allá le voy á esconder.
Gal.
El dinero has de verter
En otro sin ser sentido,
Y échale luégo en el pozo.
Leon.
Voy; aquí á la puerta aguarda.
(Vase.)
Fel.
¡Qué contenta va Leonarda!
Yo estoy saltando de gozo.
FELICIANO, GALINDO, DOROTEA, CLARA, y un alguacil, y gente que traen asido á FABRICIO.
Fabr.
¿Pues á mí preso? ¿por qué?
Alg.
Porque es muy bastante indicio
Para prenderos, Fabricio.
Fabr.
Vive Dios que no lo sé.
Dor.
Trújole él propio á mi casa,
Y con él se concertó,
¿Y no le conoce?
Fabr.
¡Yo!
Gal.
Ved lo que en el mundo pasa.
Clara.
Yo juraré que es ladron,
Y que á don Tello encubria,
Que desde el Andalucía
Trujo para esta ocasion.
Él sabia del dinero,
Él le dijo dónde estaba.
Fabr.
¿Yo le truje?
Clara.
Y le abonaba
De indiano y de caballero.
Criad.
Gente hay en aquesta puerta.
¿Quién va?
Fel.
Un hombre que ha salido
De la cárcel.
Alg.
No habrá sido
El ladron.
Fel.
Cosa es bien cierta.
Alg.
¿Es el señor Feliciano?
Fel.
Yo soy.
Alg.
Por mil años sea.
Fel.
¿Qué es esto de Dorotea?
Dor.
¿Agora estais cortesano?
Vaya á la cárcel Fabricio.
Alg.
Que Fabricio le ha robado
Un escritorio, ó ha dado
De que fué complice indicio,
Porque él le trujo un indiano
Que ha sido el cierto ladron:
Siete mil escudos son.
Fel.
Esos son de Feliciano.
Alg.
¿Habeis visto esos ladrones?
Fel.
Solo á Galindo y á mí.
Alg.
Juraldo aquí.
Fel.
Juro aquí
Que he sentido esos doblones,
Y áun que los he visto, puedo
Jurar.
Dor.
Que éste se ha vengado.
Clara.
¡Cuál están amo y criado!
Fabr.
¡Yo soy ladron!... ¡Bueno quedo!
Diga Feliciano aquí
Si sabe que soy ladron.
Fel.
Quien paga amor con traicion,
Ladron es, digo que sí;
Quien niega deudas tan claras,
Y no paga el beneficio,
¿De ser ladron no da indicio?
¿Pues, ladron, en qué reparas?
Véte, que lo juro y digo,
Que en esta y toda ocasion
Sustentaré que es ladron
Quien es traidor al amigo.
Y que del dinero hurtado
Á Dorotea, quisiera
Que dos veces tanto fuera
Por la ingratitud que ha usado;
Y que á estar en mi poder,
No me diera más contento,
Y que de mi casamiento
Testigos os quiero hacer.
¿Leonarda?
Dichos y LEONARDA.
Leon.
Señor.
Fel.
Yo soy
Tu esposo, será testigo
Un ladron, infame amigo,
Á quien este ejemplo doy,
Una dama cortesana,
Y una criada fingida,
Que roban toda la vida
Con industria loca y vana,
Para que tras años mil
Vuelvan las aguas á donde
Solian ir, pues ya lo esconde
Cierta mano más sutil;
Y un alguacil tambien sea
Testigo de que me caso,
Y sepa que no hago caso
Del amor de Dorotea;
Porque si algun aire infame
Me quisiere hacer prender,
Sepa que tengo mujer,
Y que así á Leonarda llame.
Doile en dote siete mil
Ducados, que ha recibido,
Testigos, pues que lo han sido
El dueño y el alguacil;
Y á Galindo, por leal,
Toda mi hacienda le doy.
Gal.
Yo, señor, tu esclavo soy.
Fabr.
¡Paga de quien anda en mal!
Dor.
Llevalde á la cárcel luégo.
Alg.
Digo que os goceis mil años,
Pues ya de tantos engaños
Venis á tanto sosiego.
Fel.
Adios, señores testigos,
Aquí dió Belardo fin
Á una historia que es, en fin,
La prueba de los amigos.
