Note 1248 — TOMO SEGUNDO
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Los Monasterios eran los edificios más honrados de todo el mundo, más famosos y célebres. Refitorios ó refectorios, comedores con bonitas pinturas, de los Monasterios, con sus mesas de bien aparejados manteles. El mantel nunca faltó en la mesa española: Comer pan á manteles. ¡Y vaya si estaban bien probados (T) y requeteprobados los lechos aquellos, según apunta delicadamente aquí el Arcipreste con este epíteto ultrahoraciano! En S y G, poblados, que todo es lo mismo.