Note 1246 — TOMO SEGUNDO
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Inojos fyncados, puestos los hinojos, de rodillas. En aquel tiempo tenían por menguado al que no se enamoraba y andaba por ahí lozaneando y loqueando, hasta los arciprestes y las grandes señoras (dueñas). Todos porfiaron por llevarse á don Amor á su casa, todos se bebían los vientos por tener amores y andaban en ello á porfía, á ver quien más amaba, frailes y monjas. Véase cómo pinta esta podredumbre el Arcipreste con tan hermosa alegoría. Con los frailes (frayría) porfiaban los clérigos, y con unos y otros no menos ellas, las monjas. Cácer., f. 228: Los que profesamos la frailía.