Note 1224 — TOMO SEGUNDO
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Hace aquí de ganadero y carnicero, que vende reses y carnes á españoles é ingleses y le pagan en dineros, reales y torneses, recobrando así lo que no vendió en cuaresma. Alude á la gente que de Inglaterra, de Francia y Navarra vinieron en socorro de los cristianos para el cerco de Aljeciras. «De Inglaterra con licencia del rey Eduardo los Condes de Arbid y de Soluzber» (Mariana, H.E., 16, 11); aunque «los soldados estranjeros, en quien los primeros impetus son muy fervorosos y con la tardanza se resfrian, se fueron de los reales luego que vino el otoño, los de Inglaterra llamados de su rey (asi quisieron se entendiese)». A la cuenta los ingleses eran tan amigos de comer carne entonces como ahora, pues no hace mención de franceses ni navarros y solo si de los ingleses á quienes dió muchas carnes. De franceses y navarros solo recuerda los dineros torneses, llamados así por haberse acuñado en Tours de Francia y corrieron en Navarra, dónde además de los sanchetes, de los reyes Sanchos, Carlos II acuñó dineros carlines, pero de tan baja ley que no corrieron y hubo de dar un manifiesto en 1355 en que «otorgaba de gracia especial, que se hiciese luego buena moneda fuerte, es á saber chicos dineros torneses, de tal ley e talla e así buenos e fuertes como fueran e son los buenos torneses del cuino de cornados, qui en el tienpo pasado han obido corso en nuestro regno», que se batiesen también groses torneses blancos de plata y meajas chicas, etc., (Yanguas, Dicc. antigu. Navarra, Moneda). En el Ordenamiento de Leyes de las Cortes de Burgos, 1315, se prohibe «sacar fuera de los regnos» entre otras varias cosas, «caballos, rocines... oro, plata, todo vellón de cambio, aver monedado, sacando ende doblas de la sennal del Rey Don Alfonso, torneses de plata, torneses príetos e los dineros coronados». Los dineros reales son los reales de plata de Castilla.