Note 1505 — TOMO SEGUNDO (continued 2)
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Escuseras, rezongonas, que dan escusas. La delicadeza del Arcipreste en idealizar el amor de la monja, haciéndolo enteramente platónico, nos deja ver toda la grandeza de su alma. Alguien habrá que no crea en tales platonismos y acaso acaso el hondón de ellos sea pura fisiología sexual; pero el Arcipreste sabía muy bien que se dan á veces y, si alguna, en religiosas como la que ha pintado desde que la puso á razonar con la Trotaconventos. Virginal mujer, que no deja de ser mujer, pues siente el amor y lo siente como una virgen.