Note 1455 — TOMO SEGUNDO (continued 2)
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Desorejaban por pena al ladrón y malhechor, porque fuese conocido y solía hacerse en Martes, de donde se dijo: No hay orejas para cada martes. (Respondió el desorejado escarmentado) Correas, 217: y no menos lo de La menor tajada la oreja. Juan de la Sal (Carta inédita de la Bibl. Real): Que la oreja había de ser la menor tajada de los que no sienten lo que ellos. Quev., Rom., 72. Por ladron desorejado.