Note 1606 — TOMO SEGUNDO (continued 2)
Reading edition
Como tantas otras veces, el clérigo mundano, después de volverse á elevados pensamientos y á Dios, merced á los desengaños de la vida, torna á los amoríos, que á su sino atribuye. Aquí a propósito de haberse alargado y diciendo que se pagó siempre de pequeño sermón, se acuerda de la dueña pequeña, y escribe un regocijado juguete, que acaba por un golpe humorístico de ironía, que es todo del Arcipreste, olvidado ya del papel que hacía de enamoradizo: Del mal, tomar lo menos, por end' de las mugeres la menor es mijor (c. 1617).