Note 739 — LIBRO DE BUEN AMOR[E] (continued 2)
Reading edition
Fados alvos, buenos, felices. El tirar á suertes es cosa viejísima, por creer que Dios manifestaba así su voluntad. Así la suerte, en frase de Platón (Leges, 6), Διὁς κρἱσις ἑστι, es juicio y sentencia de Dios. Hacíase en Grecia y Roma, con habas blancas y negras, tal era la κυαμοβολἱα, por ejemplo, para la elección de los Magistrados públicos, metiendo cada uno la suya en el cántaro y sacando al azar. La blanca era la venturosa; la negra, la desventurada. Otras veces se hacía con piedrezuelas blancas y negras y era la λιθοβολἱα. De las habas ó piedras, negras y blancas, se dijeron las suertes blancas y negras, y los hados, que son los juicios divinos manifestados por ellas.