← Table of contents
A Spanish Anthology

ANTOLOGÍA CASTELLANA

Reading edition

Anónimo

(Thirteenth century)

AVENTURA AMOROSA

Qui triste tiene su coraçón Benga oyr esta razón; Odrá razón acabada, Feyta d’amor e bien rymada. Un escolar la rrimó 5 Que siempre dueñas amó, Mas siempre ovo cryança En Alemania y en Françia, Moró mucho en Lombardía Por aprender cortesía. 10 En el mes d’abril, despues yantar, Estava so un olivar; Entre çimas d’un mançanar Un vaso de plata ví estar, Pleno era d’un claro vino 15 Que era vermeio e fino, Cubierto era de tal mesura No lo tocas’ la calentura. Una dueña lo y ovo puesto Que era señora del huerto, 20 Que, quan su amigo viniesse, D’aquel vino á bever le diesse. Qui de tal vino oviesse En la mañana quan comiesse E d’ello oviesse cada día, 25 4 Nunca más enfermarýa. Arriba del mançanar Otro vaso ví estar, Pleno era d’un agua fryda Que en el mançanar se naçía. 5 Beviera d’ela de grado, Mas ovi miedo que era encantado. Sobre un prado pus mi tiesta Que non fiziese mal la siesta; Partí de mí las vestiduras 10 Que non fizies mal la calentura. Plegué á una fuente perenal, Nunca omne que viese tall: Tan grant virtud en si avía Que de la frydor que d’i yxía 15 .C. pasadas á derredor Non sintrýades la calor. Todas yervas que bien olíen La fuent çerca sí las teníe. Y es la salvia, y sson las rrosas, 20 Y el lirio e las violas; Otras tantas yervas i avía Que sol nombrar no las sabría, Mas ell olor que d’i yxía A omne muerto rressuçetarýa. 25 Prys del agua un bocado E fuy todo esfryado; En mi mano prys una flor, Sabet non toda la peyor, E quis cantar de fin amor; 30 Mas ví venir una doncela, Pues naçí non ví tan bella. Blanca era e bermeia, Cabelos cortos sobre ll’oreia, 5 Frente blanca e loçana, Cara fresca como mançana, Naryz egual e dereyta, Nunca viestes tan bien feyta, Oios negros e rridientes, 5 Boca á rrazón e blancos dientes, Labros vermeios non muy delgados, Por verdat bien mesurados; Por la çentura delgada, Bien estante e mesurada. 10 El manto e su brial De xamet era que non d’al; Un sombrero tien en la tiesta Que no fiziese mal la siesta; Unas luvas tien en la mano, 15 Sabet no ielas dió vilano. De las flores viene tomando, En alta voz d’amor cantando, E deçia: «¡Ay, meu amigo, Si me veré yamás contigo! 20 A oy et sempre amaré Quanto que biva seré. Porque eres escolar, Quisquiere te devría más amar. Nunqua odí de homne deçir 25 Que tanta bona manera ovo en sí; Más amaría contigo estar Que toda España mandar; Mas d’una cosa so cuitada, He miedo de seder engañada, 30 Que dizen que otra dueña, Cortesa e bela e bona, Te quiere tan gran bien, Por ti pierde su sen, 6 E por eso he pavor Que á esa quieras maior; Mas s’io te vies una vegada, A plan me querrýes por amada.» Quant la mía señor esto dizía, 5 Sabet á mí non vidía; Pero sé que non me conoçía, Que de mí non foyrýa. Yo non fiz aquí como vilano; Levém e prisla por la mano. 10 Junniemos amos em par E posamos so ell olivar, Dixle yo: «¿Dezit, la mía señor, Si supiestes nunca d’amor?» Diz ella: «A plan con grant amor ando, 15 Mas non connozco mi amado; Pero dizem un su mesaiero Qu’es clerygo e non cavalero, Sabe muito de trobar, De leyer e de cantar; 20 Dizem que es de buena yente, Mancebo barva punniente.» —«Por Dios, que digades, la mía señor, Que donas tenedes de la su amor?» —«Estas luvas y es capiello, 25 Es coral y est aniello Enbió á mí es meu amigo, Que, por la su amor trayo conmigo.» Yo connocí luego las alfajas Que yo ielas avía embiadas. 30 Ela connoció una mi çinta man á mano, Qu’ela la fiziera con la su mano. Toliós el manto de los ombros, Besóme la boca e por los oios, 7 Tan gran sabor de mi avía, Sol fablar non me podía. «Dios señor, seyas loado, Quant conozco meu amigo.» Una grant pieça alí estando, 5 De nuestro amor ementando, Elam dixo: «El mío señor, Oram serýa de tornar, Si á vos non fuese en pesar.» Yol dix: «Yt, la mía señor, 10 Pues que yr queredes, Mas de mi amor pensat, fe que devedes.» Elam dixo: «Bien seguro seyt de mi amor, No vos camiaré por un emperador.» La mía señor se va privado, 15 Dexa á mí desconortado. Queque la ví fuera del uerto, Por poco non fuy muerto. Por verdat quisieram adormir, Mas una palomila ví, 20 Tan blanca era como la nieve del puerto, Volando viene por medio del uerto. En la fuente quiso entrar, Mas cuando á mí vido estar, Entros en la del malgranar. 25 Un vaso aví’ alí dorado Tray al pie atado. En la fuent quiso entrar, Quando á mí vido estar en el malgranar. Quando en el vaso fué entrada, 30 E fué toda bien esfryada, E la que quiso exir festino, Vertiós el agua sobrel vino. . . . . . . . . . .

8

Gonzalo de Berceo

(Flourished in the first half of the thirteenth century)

CÁNTICA DE LA VIRGEN

Eya velar, eya velar, eya velar. Velat aljama de los judios, Eya velar: Que non vos furten el Fijo de Dios, Eya velar. 5 Ca furtárvoslo querrán, Eya velar: Andres e Peidro et Johan, Eya velar. Non sabedes tanto descanto, 10 Eya velar: Que salgades de so el canto, Eya velar. Todos son ladronçiellos, Eya velar: 15 Que assechan por los pestiellos, Eya velar. Todos son omnes plegadizos, Eya velar: Rioaduchos mescladizos, 20 Eya velar. Vuestra lengua sin recabdo, Eya velar: Por mal cabo vos ha echado, Eya velar. 25 Non sabedes tanto de enganno, Eya velar: Que salgades ende este anno, Eya velar. 9 Non sabedes tanta razon, Eya velar: Que salgades de la prision. Eya velar. Tomascio e Matheo, 5 Eya velar: De furtarlo han grant deseo, Eya velar. El disçipulo lo vendió, Eya velar: 10 El Maestro non lo entendió, Eya velar. Don Fhilipo, Simon e Judas, Eya velar: Por furtar buscan ayudas, 15 Eya velar. Si lo quieren acometer, Eya velar: Oy es dia de paresçer, Eya velar. 20 Eya velar, eya velar, eya velar.

Juan Ruiz, Arcipreste de Hita

(Flourished in the first half of the fourteenth century)

DE LAS PROPIEDADES QUE LAS DUENNAS CHICAS HAN

Quiero vos abreviar la predicaçion, Que siempre me pagué de pequenno sermon, E de duenna pequenna et de breve razon, Ca poco et bien dicho afincase el corazon. 25 Del que mucho fabla, rien, quien mucho rie, es loco, Es en la duenna chica amor et non poco, Duennas hay muy grandes, que por chicas non troco, Mas las chicas e las grandes se repienden del troco. 10 De las chicas, que bien diga, el amor me fizo ruego, Que diga de sus noblezas, yo quiero las dezir luego, Dezirvos he de duennas chicas, que lo habredes por juego, Son frias como la nieve, e arden como el fuego, Son frias de fuera, con el amor ardientes, 5 En la calle solaz, trevejo, plazenteras, rientes, En casa cuerdas, donosas, sosegadas, bien fazientes, Mucho al y fallaredes a do bien paredes mientes. En pequenna gergenza yaze grand resplandor, En azúcar muy poco yaze muche dulçor, 10 En la duenna pequenna yaze muy grand amor, Pocas palabras cumplen al buen entendedor. Es pequenno el grano de la buena pimienta, Pero mas que la nuez conorta et calienta, Asi duenna pequenna, si todo amor consienta, 15 Non ha plazer del mundo que en ella non sienta. Como en chica rosa está mucho color, En oro muy poco grand precio et grand valor, Como en poco blasmo yaze grand buen olor, Ansi en duenna chica yaze muy grand sabor. 20 Como robí pequenno tiene mucha bondat, Color, virtud, e preçio, e noble claridad, Ansi duenna pequenna tiene mucha beldat, Fermosura, donayre, amor, et lealtad. Chica es la calandria, et chico el ruysennor, 25 Pero mas dulçe canta, que otra ave mayor; La muger, que es chica, por eso es mejor, Con donneo es mas dulçe, que azúcar nin flor. Son aves pequennas papagayo e orior, Pero cualquier dellas es dulçe gritador, 30 Adonada, fermosa, preçiada, cantador, Bien atal es la duenna pequenna con amor. De la muger pequenna non hay comparaçion, 11 Terrenal parayso es, e grand consolaçion, Solaz, et alegria, plazer, et bendiçion, Mejor es en la prueba, que en la salutaçion. Sempre ques muger chica mas que grande nin mayor, Non es desaguisado del grand mal ser foidor, 5 Del mal tomar lo menos dizelo el sabidor, Porende de las mugeres la mejor es la menor.

CANTIGA DE CIEGOS

Varones buenos honrados, Querednos ya ayudar, A estos çiegos lazrados 10 La vuestra limosna dar. Somos pobres menguados, Habémoslo a demandar. De los bienes deste siglo Non tenemos nos pesar, 15 Vivimos en grant periglo En vida mucho penada, Çiegos bien como vestiglo Del mundo non vemos nada. Sennora Santa Maria, 20 Tu le da la bendiçion Al que hoy en este dia Nos dier primero raçion, Dal al cuerpo alegria Et al alma salvaçion. 25 Santa Maria Magdalena, Ruega a Dios verdadero De quien nos diere buena estrena De meaja o de dinero 12 Para mejorar la çena A nos e a nuestro compannero. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Aquien nos dió su meaja Por amor del Salvador, Sennor dal’ tu gloria 5 Tu graçia et tu amor: Guárdalo de la baraja Del pecado engannador. Ea tú bienaventurado Angel Sennor San Miguel, 10 Tú seas su abogado De aquella et de aquel Que de su pan nos ha dado, Ofreçémostelo por él. Quando las almas pesares, 15 Estos ten con la tu diestra Que dan çenas e yantares A nos e a quien nos adiestra; Sus pecados et sus males Echalos a la siniestra. 20 Sennor, merçet te clamamos Con nuestras manos amas, Las limosnas que te damos Que las tomes en tus palmas: A quien nos dió que comamos 25 Da paraiso a sus almas. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 13 El angel esta ofrenda En las sus manos la prenda. Sennor oy á pecadores Por los nuestros bien fechores. Tu resçibe esta cançion 5 Et oy esta nuestra oraçion, Que nos pobres te rogamos Por quien nos dió que comamos, Et por el que darlo quiso. Dios que por nos muerte priso 10 Vos dé santo paraiso. Amen.

Don Juan Manuel

(Fl. end of the fifteenth century)

A LA MUERTE DEL PRÍNCIPE D. ALFONSO

¡Ah lágrimas tristes, ah tristes cuydados! ¡Ah graves angustias, ah mortal dolor! Tú te apareja, discreto lector, Leyendo mis llantos tan amargurados. 15 Mortales singultos, sospiros dobrados, Dad fin á my vyda, que es pena mayor, Y quiebren mis ojos, pues vieron quebrados Los vuestros, ah príncipe, nuestro señor. ¿Qué fué de la vuestra tan linda estatura, 20 Que tanto excedía las otras del mundo, La frente serena del rrostro jocundo? ¿Qué fué de la vuestra ermosa fegura? ¿A dó hallaremos á la hermosura De los vuestros ojos tan mucho estremados? 25 ¡Vayamos, seguidme, oh desventurados, Rrompamos, rrompamos la su sepultura! 14 A ver si hallaremos sus muy sublimadas Virtudes ynmensas, autos muy umanos; A ver si hallaremos sus muy lindas manos, Por muchas merçedes de todos besadas. ¡Oh fiyestas malditas, desaventuradas, 5 Que luego tan presto vos avéys tornado En lloro el prazer, en xerga el brocado, Las danças en otras muy desatynadas! . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

El Canciller Pero López de Ayala

(1332–1407)

CANTAR

Sennor, si tu has dada Tu sentençia contra mí, 10 Por merçed te pido aquí Que me sea reuocada. Tu, Sennor, tienes judgado por tu alta prouidençia, Que emendando el pecador se mude la tu sentençia. Por ende con penitençia e con voluntad quebrada, 15 He mi vida ordenada, por conplir lo que fallí; Sennor, si tu has dada Tu sentençia contra mí, Por merçed te pido aquí Que me sea reuocada. 20 Con tu ayuda, Sennor, e de la Sennora mia, Podré yo muy pecador emendarme toda via, E tu seruiçio será en cobrar, esta vegada, Vna oveja muy errada, que en el yermo me perdí. 15 Sennor, si tu has dada Tu sentençia contra mí, Por merçed te pido aqui Que me sea reuocada. Non sea yo desechado de la tu merçed muy grande, 5 E a sieruo tan errado con sanna non le demande, E con crueza non ande por juyzio la tu spada, E séame otorgada piedat sy fallesçí. Sennor, si tu has dada Tu sentençia contra mí, 10 Por merçed te pido aqui Que me sea reuocada. . . . . . . . . . .

CANTAR Á LA VIRGEN

Sennora estrella luziente Que a todo el mundo guia, Guia a este tu siruiente 15 Que su alma en tí fía. A canela bien oliente Eres sennora conparada, De la tierra del oriente Es olor muy apreciada. 20 A ti faz clamor la gente En sus cuytas todavía, Quien por pecador se siente Llamando Santa María. Sennora, estrella luziente 25 Que a todo el mundo guia, Guia a este tu siruiente Que su alma en tí fía. Al cedro en la altura Te compara Salomon, 30 16 Eguala tu fermosura Al ciprés del monte Sion. Palma fresca en verdura, Fermosa e de grant valia, Oliva la Escriptura 5 Te llama, Sennora mia Sennora, estrella luziente Que a todo el mundo guia, Guia a este tu siruiente Que su alma en ti fía. 10 De la mar eres estrella, Del çielo puerta lunbrosa, Despues del parto donzella, De Dios Padre fija, esposa. Tu amansaste la querella 15 Que por Eua a nos uenia, E el alma que fizo ella Por ti ouo mejoria. Sennora, estrella luziente Que todo el mundo guia, 20 Guia á este tu siruiente Que su alma en ti fía.

Anónimo

(Fifteenth century or end of the fourteenth)

LA DANZA DE LA MUERTE

Dize la Muerte: Yo soy la muerte çierta a todas criaturas Que son y serán en el mundo durante, Demando y digo: o omne por qué curas 25 De bida tan breue en punto pasante? Pues non ay tan fuerte nin rezio gigante 17 Que deste mi arco se pueda anparar, Conuiene que mueras quando lo tirar Con esta mi frecha cruel traspasante. Qué locura es esta tan magnifiesta Que piensas tú, omne, que el otro morrá, 5 E tú quedarás por ser bien compuesta La tu complisyon e que durará? Non eres çierto sy en punto berná Sobre ty a dessora alguna corrupçion, De landre o carbonco, o tal ynplisyon, 10 Porque el tu vil cuerpo se dessatará. . . . . . . . . . . La plática muestra seer pura berdad Aquesto que digo syn otra fallençia, La sancta escriptura con çertenidad, Da sobre todo su firme sentencia, 15 A todos diziendo: fazed penitençia, Que a morir abedes, non sabedes quando, Sy non bed el frayre que está pedricando, Mirad lo que dize de su grand sabiençia. Dize el Pedricador: Sennores honrrados, la sancta escriptura 20 Demuestra e dize que todo omne nado Gostará la muerte maguer sea dura, Ca truxo al mundo vn solo bocado; Ca papa, o rey, o obispo sagrado, Cardenal, o duque e conde exçelente, 25 O emperador con toda su gente Que son en el mundo de morir han forçado. Bueno e sano Consejo: Sennores, punad en fazer buenas obras, Non vos fiedes en altos estados, Que non vos valdrán thesoros nin doblas 30 A la muerte que tiene sus lazos parados. 18 Gemid vuestras culpas, dezid los pecados En quanto podades con satisfacion, Sy queredes aver complido perdon De aquel que perdona los yerros pasados. Fazed lo que digo, non vos detardedes, 5 Que ya la muerte encomiença a hordenar Vna dança esqiva de que non podedes Por cosa ninguna que sea escapar. A la qual dize que quere leuar A todos nosotros lançando sus redes, 10 Abrid las orejas que agora oyredes De su charambela vn triste cantar. Dize la Muerte: A la dança mortal venit los nasçidos Que en el mundo soes de qualquiera estado, El que non quisiere a fuerça e amidos 15 Fazerle he venir muy toste parado. Pues que ya el frayre bos ha pedricado Que todos bayaes a fazer penitençia, El que non quisiere poner diligençia Por mi non puede ser mas esperado 20 Primeramente llama a su dança a dos Donzellas: Esta mi dança traye de presente Estas dos donzellas que bedes fermosas, Ellas vinieron de muy mala mente Oyr mis cançiones, que son dolorosas. Mas non les baldrán flores e rosas 25 Nin las conposturas que poner solian, De mi sy pudiesen partir-se querrian, Mas non puede ser, que son mis esposas. A estas e a todos por las aposturas Daré fealdad la bida partida, 30 E desnudedad por las bestiduras, Por syempre jamas muy triste aborrida; 19 E por los palaçios daré por medida Sepulcros escuros de dentro fedientes, E por los manjares gusanos rroyentes. Que coman de dentro su carne podrida. E porque el santo padre es muy alto sennor 5 Que en todo el mundo non ay su par, E desta mi dança será guiador, Desnude su capa, comiençe á sotar; Non es ya tiempo de perdones dar, Nin de celebrar en grande aparato, 10 Que yo le daré en breue mal rrato: Dançad, padre santo, syn mas de-tardar. Dize el Padre Santo: Ay de mi, triste, qué cosa tan fuerte, E yo que tractaua tan grand prelasia, Aber de pasar agora la muerte 15 E non me baler lo que dar solia. Benefiçios, e honrras e grand sennoria, Toue en el mundo pensando beuir, Pues de ti, muerte, non puedo fuyr, Bal me Ihesucristo e la birgen Maria. 20 Dize la Muerte: Non bos enojedes, sennor padre santo, De andar en mi dança que tengo ordenada, Non vos baldrá el bermejo manto, De lo que fezistes abredes soldada. Non vos aprouecha echar la cruzada, 25 Proueer de obispados nin dar benefiçios, Aqui moriredes syn fazer bolliçios: Dançad imperante con cara pagada. Dize el Enperador: Qué cosa es esta que a tan syn pauor Me lleua a su dança a fuerça syn grado? 30 Creo que es la muerte que non ha dolor 20 De ome que sea grande o cuytado. Non ay ningund rrey nin duque esforçado Que della me pueda agora defender, Acorredme todos, mas non puede ser, Que ya tengo della el seso turbado. 5 Dize la Muerte: Enperador muy grande en el mundo potente, Non vos cuytedes, ea non es tiempo tal, Que librar vos pueda inperio nin gente, Oro nin plata, nin otro metal. Aqui perderedes el buestro cabdal, 10 Que athesorastes con grand tyrania, Faziendo batallas de noche e de dia: Morid, non curedes, benga el cardenal. . . . . . . . . . .

One by one, Death summons the Cardinal, the King, the Patriarch, the Duke, the Archbishop, the Constable, the Bishop, the Knight, the Abbot, the Squire, the Dean, the Merchant, the Archdeacon, the Lawyer, the Canon, the Physician, the Priest, the Husbandman, the Monk, the Usurer, the Friar, the Porter, the Hermit, the Accountant, the Deacon, the Tax-collector, the Sub-deacon, the Sacristan, the Rabi, the Alfaqui, etc. Then come the last two stanzas of the poem.

. . . . . . . . . . Lo que dize la Muerte á los que non nombró: A todos los que aqui no he nombrado De cualquer ley e estado o condyçion, 15 Les mando que bengan muy toste priado A entrar en mi dança sin escusaçion. Non rescibiré jamas exebçion, Nin otro libelo nin declinatoria, Los que bien fizieron abrán syempre gloria, 20 Los quel contrario abrán dapnaçion. 21 Dizen los que han de pasar por la Muerte: Pues que asy es que a morir abemos De nesçesidad syn otro remedio, Con pura conçiençia todos trabajemos En servir a Dios sin otro comedio. Ca él es principio, fyn e el medio 5 Por do si le plaze abremos folgura, Avn que la muerte con dança muy dura Nos meta en su corro en cualquer comedio.

Anónimo

REVELACIÓN DE UN ERMITAÑO

(Esta es una revelaçión que acaesçió á un ome bueno, hermitanno de santa bida, que estava rezando una noche en su hermita e oyó esta rrevelaçión, el qual luego la escrivió en rymas, ca era sabidor en esta çiençia gaya.)

Comiença e dize asy: Despues de la prima la ora pasada, En el mes de enero la noche primera, 10 En CCCC. e beynte durante la hera, Estando acostado allá en mi posada; Non pude dormir essa trasnochada, A la mannana un suenno me bino, Veredes, sennores, lo que me abino 15 Mientra pasava el alumbrada. En un baile fondo, escuro, apartado, Espeso de xaras, sonné que andava Buscando salida e non la fallava, Topé con un omne que yazía fynado. 20 Holía muy mal, ca estava fynchado, Los ojos quebrados, la faz denegrida, La boca abierta, la barba cayda, De gusanos e moscas muy acompannado. 22 Mirando el cuerpo de chico balor, Oy una boz aguda muy fiera, Abrí los mis ojos por mirar quien era, Ví una ave de blanca color. Dezía contra el cuerpo: hereje, traydor, 5 Del mal que feziste, si eres repiso, Por tu bana-gloria e falso riso, Yo en el infierno bivo con dolor. . . . . . . . . . . Dize el cuerpo: Essa ora el cuerpo fizo movimiento, Alçó la cabeça, començó á fablar, 10 E dixo: sennora, ¿por qué tanto culpar Me queres agora syn meresçimiento? Que sy dixe ó fize fué por tu talento, Sy non mira agora qual es mi poder, Que estos gusanos non puedo toller, 15 Que comen las carnes de mi criamiento. . . . . . . . . . . Dize el ánima: O cuerpo maldito, vil, enconado, Leno de fedor e de grand calabrina, Metiéronte en foyo, cubriéronte ayna, Dexáronte dentro á mal de tu grado. 20 Por ende tú piensas que as ya librado, Primero serás delante el derecho, Donde darás cuenta de todo tu fecho Que en el mundo feziste, do poco has durado. . . . . . . . . . . Dize el cuerpo: ¿Por qué, sennora, más enojar 25 Me queres agora en esta sazón? Que en quanto dexiste non tienes razón, Vete en buena ora, dexes-me estar. 23 Pues el Sennor nos ha de juzgar E dará á cada uno su meresçimiento, Más bien me paresces que eres çimiento, Pues por tus malos fechos has de penar. Ellos estando en esta porfía, 5 Salió un diablo negro de un espesura, Gesto espantable, de mala figura, Tynazas de fierro en las manos traýa. Dixo contra el ánima: tú serás mía, E conmigo yrás allá á mi posada, 10 Adonde serás bien adverguada, Que allá fallarás asaz conpannía. El ángel de Dios que esto beýa, Fué contra el malo muy ayrado, E dixo: diablo sey ya pagado 15 De quanto mal fazes de día en día. Pues te atreves con grande osadía, De mí tú yrás mal baratado, Aunque te pese á mal de tu grado, Aquesta ánima será toda mía. 20 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

El Almirante Diego Furtado de Mendoza

(Second half of the fourteenth century and early fifteenth)

A aquel árbol, que mueve la foxa, Algo se le antoxa. Aquel árbol del bel mirar Façe de manyera flores quiere dar: Algo se le antoxa. 25 Aquel árbol del bel veyer Façe de manyera quiere florecer: Algo se le antoxa. 24 Façe de manyera flores quiere dar: Ya se demuestra; salidlas mirar: Algo se le antoxa. Façe de manyera quiere florecer: Ya se demuestra; salidlas á ver: 5 Algo se le antoxa. Ya se demuestra; salidlas mirar: Vengan las damas las fructas cortar: Algo se le antoxa.

Alfonso Álvarez de Villasandino

(† 1428?)

CANTIGA: SEVILLA

Lynda syn conparaçion, 10 Claridat é luz de España, Plazer é consolaçion, Briosa cibdat extraña, El mi coraçon se baña, En ver vestra maravilla, 15 Muy poderosa Sevilla Guarnida d’alta compaña. Parayso terrenal Es el vestro nonbre puro; Sobre cimiento leal 20 Es fundado vestro muro, Onde byve amor seguro Que será sienpre ensalçado: Sy esto me fuer negado De mal diçientes non curo. 25 Desque de vos me party Fasta agora que vos veo, Bien vos juro que non vy Vestra egual en asseo: 25 Mientra mas miro é oteo Vestras dueñas é donzellas, Resplendor nin luz de estrellas Non es tal, segunt yo creo. En el mundo non ha par 5 Vestra lyndeza é folgura, Nin se podrian ffallar Dueñas de tal fermosura: Donzellas de grant mesura Que en vos fueron criadas, 10 Estas deven ser loadas En España de apostura.

Micer Francisco Imperial

(Early fifteenth century)

DEZIR

Non fué por çierto mi carrera vana, Passando la puente de Guadalquivir, Atan buen encuentro que yo vi venir 15 Rribera del rio, en medio Triana, A la muy fermosa Estrella Diana, Qual sale por mayo al alva del dia, Por los santos passos de la romeria: Muchos loores aya santa Ana. 20 E por galardon demostrar me quiso La muy delicada flor de jazmin, Rossa novela de oliente jardin, E de verde prado gentil flor de lyso, El su graçioso é onesto rysso, 25 Ssemblante amorosso é viso ssuave, Propio me paresçe al que dixo: Ave, Quando enviado fué del paraysso. 26 Callen poetas é callen abtores, Omero, Oraçio, Vergilio é Dante, E con ellos calle Ovidio D’Amante E cuantos escripvieron loando señores, Que tal es aquesta entre las mejores, 5 Commo el luçero entre las estrellas, Llama muy clara á par de centellas, E commo la rrosa entre las flores. Non se desdeñe la muy delicada Enfregymio griega, de las griegas flor, 10 Nin de las troyanas la noble señor, Por ser aquesta atanto loada; Que en tierra llana é non muy labrada, Nasçe á las vezes muy oliente rrosa, Assy es aquesta gentil é fermosa, 15 Que tan alto meresçe de ser comparada.

Ruy Páez de Ribera

(Early fifteenth century)

DEZIR SOBRE LA FORTUNA

Dizen los sabios: «Fortuna es mudable,» E non me paresçe que deve seer tal, Que antes la veo seer muy espantable A do una vegada comiença yr mal: 20 Que fasta que acaba todo el cabdal, Nunca mudança faze la fortuna, Ca sienpre en el pobre la veo seer una Fasta destruyr el bien principal. Quando ella quiere tomar su vengança, 25 Pone al pobre en mayor probeça, E nunca jamas faze mudança, Salvo con muerte, postrera crueza: La qual probedat es dolor é vileza, 27 Tormento aborrido sin comparaçion, Afan syn rremedio con desesperaçion, Por la qual pierde el noble su alteça. . . . . . . . . . . El pobre non tiene parientes ni amigos, Donayre nin seso, esfuerço é sentido, 5 E por la proveza le son enemigos Los suyos mesmos por veer lo caydo: Todos lo tienen por desconoçido E non se les mienbra del tienpo pasado, Sy algunt benefiçio ovieron cobrado 10 De aquellos de quien él ha descendido. En cosa que diga nin faga por obra Non tiene graçia virtud nin aseo, E por que á todos en pobreza ssobra Su dicho es tenido por grant devaneo: 15 E tiene otra tacha peor que le veo Que dizen que es loco sy es esforçado, E dizen que es torpe sy es sosegado, Asy que su vida es sienpre en desseo. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Quanto es de triste la gafa proveza, 20 Mesquina, lazdrada é muy espantosa, Atanto es de noble la linpia rriqueza, Gentil é alegre, muy dulçe, sabrosa, Sabia, esforçada, fidalga, graçiosa, Ardid é polida, cortés, mesurada, 25 Garrida é briosa, muy bien costunbrada, Onrrada é temida, sotil é donosa. . . . . . . . . . . 28 El rrico es sesudo, sotil é graçioso. Gentil é garrido, é linpio esforçado, Mas que pavon loçano é donosso, Ardid é muy bravo, é rrizio provado, E mas quel azero qu’es fuerte azerado 5 Es la del rrico su grant fortaleza, Ca estas virtudes le ponen rriqueza, Las quales fallesçen en el pobre cuytado. . . . . . . . . . . Non siento en el rrico ningunt fallimiento, Nin creo que pueda en él ser fallado, 10 Non siento en el pobre ningunt conplimiento Salvo de cuytas que bive abastado: Pero ay un rremedio que veo provado Que el pobre, el rrico, que todo fallesçe, E todo en el mundo por muerte pereçe, 15 E todo se olvida desqu’es traspasado.

El Condestable Álvaro de Luna

(First half of the fifteenth century)

I Si Dios, nuestro Salvador, Ovier de tomar amiga, Fuera mi competidor. Aun se m’antoxa, senyor, 20 Si esta tema tomáras, Que justas e quebrar varas Ficieras por su amor. Si fueras mantenedor, Contigo me las pegara, 25 E non te alzara la vara, Por ser mi competidor. 29 II Senyor Dios, pues me causaste Sin comparaçion amar, Tú me deves perdonar Si pasé lo que mandaste. Mandaste que ombre amasse 5 A ti mas que a otra cosa, Et causaste que fallase Ombre amiga tan graçiosa, Generosa, mas fermosa De quantas, senyor, creaste, 10 La qual yo amo sin par De amor tan singular, Que no ay seso que baste. Formaste la creatura A tu semblança, senyor, 15 De la tu santidat pura Me feziste amador: Quien figura tal figura, Tal qual tú la figuraste, Es causa de dar lugar 20 Para algun tiempo olvidar A ti que me la mostraste.

Fernán Pérez de Guzmán

(1378–1460)

DECIR EN HONOR DE LEONOR DE LOS PAÑOS

El gentil niño Narçiso En una fuente engañado, De ssy mesmo enamorado, 25 Muy esquiva muerte priso: Señora de noble rriso 30 E de muy gracioso brio, A mirar fuente nin rrio Non se atreva vuestro viso. Deseando vuestra vida Aun vos dó otro consejo, 5 Que non se mire en espejo Vuestra faz clara é garrida: ¿Quien sabe sy la partida Vos será dende tan fuerte, Por que fuese en vos la muerte 10 De Narciso repetida? . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Prados, rrosas é flores Otorgo que los miredes, E plaze me que escuchedes Dulçes cantigas de amores; 15 Mas por sol nin por calores Tal codiçia non vos ciegue; Vuestra vista syenpre nyegue Las fuentes é sus dulçores. Con plazer é gozo é ryso 20 Rruego á Dyos que rresplandezcan Vuestros bienes é florezcan Mas que los de Dido Elisa: Vuestra faz muy blanca, lisa, Jamas nunca syenta pena, 25 A Dyos, flor de azuzena, Duela vos de ’sta pesquisa.

31

Juan de Mena

(1411–1456)

EL LABERINTO

. . . . . . . . . . Macías Tanto anduvimos el cerco mirando A que nos hallamos con nuestro Macias, Y vimos que estaba llorando los dias En que de su vida tomó fin amando; Llegué mas acerca turbado yo, quando 5 Ví ser un hombre de nuestra nacion, Y ví que decia tal triste cancion, En elegíaco verso cantando: «Amores me dieron corona de amores Porque mi nombre por mas bocas ande, 10 Entonces no era mi mal menos grande, Quando me daban placer sus dolores; Vencen el seso sus dulces errores, Mas no duran siempre, segun luego aplacen, Pues me hicieron del mal que vos hacen, 15 Sabed al amor desamar, amadores. «Huid un peligro tan apasionado, Sabed ser alegres, dexá de ser tristes, Sabed deservir á quien tanto servistes, A otro que amores dad vuestro cuidado; 20 Los cuales si diesen por un igual grado Sus pocos placeres, segun su dolor, No se quexaria ningun amador, Ni desesperaria ningun desamado. «Bien como quando algun malhechor 25 Al tiempo que hacen de otro justicia, Temor de la pena le pone codicia De allí en adelante vivir ya mejor; 32 Mas desque pasado por aquel temor Vuelve á sus vicios como de primero. Así me volvieron á do desespero Amores, que quieren que muera amado.»

Rodrigo Cota

(Fl. 1490)

CANTARCILLO

Vista ciega, luz oscura, 5 Gloria triste, vida muerta, Ventura de desventura, Lloro alegre, risa incierta: Hiel sabrosa, dulce agrura, Paz con ira y saña presta 10 Es amor, con vestidura De gloria que pena cuesta.

Anónimo

COPLAS DE MINGO REVULGO

I Gil Arribato Ah Mingo Rebulgo, Mingo, Ah Mingo Rebulgo, ahao, ¿Ques de tu sayo de blao? 15 ¿Non lo vistes en domingo? ¿Ques de tu jubón bermejo? ¿Porqué traes tal sobreçejo? Andas esta trasnochada La cabeça desgreñada: 20 ¿Non te llotras de buen rejo? . . . . . . . . . . 33 III Mingo Revulgo A la hé, Gil Arribato, Sé que en fuerte ora allá echamos Quando á Candaulo cobramos Por pastor de nuestro hato. Ándase tras los zagales 5 Por estos andurriales Todo el día enbeveçido, Holgazando syn sentido, Que non mira nuestros males. . . . . . . . . . . XXII Gil Yo soñé esta trasnochada, 10 De que estoy estremuloso, Que nin roso nin velloso Quedará desta vegada. Échate, échate á dormir, Que en lo que puedo sentyr, 15 Segund andan estas cosas, Asmo que las tres raviosas Lobas tyenen de venir. XXIII Tú conoçes la amarilla Que siempre anda carleando, 20 Muerta, flaca, sospirando, Que á todos pone manzilla; Que aunque traga non se farta Nin los colmillos aparta De morder y mordiscar; 25 Non puede mucho tardar Quel ganado non se esparta. 34 XXIV La otra mala traydora, Cruel et muy enemiga, De todos males amiga, De sy mesma robadora, Que sabe bien los cortijos; 5 Nin dexa madre nin fijos Yazer en sus albergadas, En los valles y majadas, Sabe los escondedijos. XXV Y aun también la tredentuda 10 Que come los rezentales; Y non dexa los añales, Quando un poco está sañuda; Meto que no olvidará De venir y aun tragará 15 Atanbien su partezilla: Dime ¿aquesta tal quadrilla A quien non espantará? . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Íñigo López de Mendoza, Marqués de Santillana

(1398–1458)

SONETOS FECHOS AL ITÁLICO MODO

Oy ¿qué diré de ti, triste emispherio, O patria mia, que veo del todo 20 Yr todas cosas ultra el recto modo, Donde se espera inmenso laçerio?... ¡Tu gloria é laude tornó vituperio E la tu clara fama en escureça!... 35 Por cierto, España, muerta es tu nobleça, E tus loores tornados hacerio. ¿Dó es la fée?... ¿Dó es la caridat?... ¿Dó la esperança?... Ca por cierto absentes Son de las tus regiones é partidas. 5 ¿Dó es la justiçia, templança, egualdat, Prudençia é fortaleça?... ¿Son presentes?... Por çierto non: que léxos son fuydas. Quando yo só delante aquella donna, A cuyo mando me sojudgó Amor, 10 Cuydo ser uno de los que en Tabor Vieron la grand claror que se raçona, Ó quella sea fija de Latona, Segund su aspetto é grand resplandor: Asy que punto yo non hé vigor 15 De mirar fixo su deal persona. El su grato fablar dulçe, amoroso, Es una maravilla çiertamente, É modo nuevo en humanidat: El andar suyo es con tal reposo, 20 Hónesto é manso, é su continente, Que, libre, vivo en captividad.

SERRANILLA

Moça tan fermosa Non ví en la frontera, Como una vaquera 25 De la Finojosa. Façiendo la vía Del Calatraveño A Sancta María, Vençido del sueño 30 Por tierra fragosa Perdí la carrera, Do ví la vaquera De la Finojosa. En un verde prado 35 De rosas é flores. Guardando ganado Con otros pastores, 36 La ví tan graçiosa Que apenas creyera Que fuesse vaquera De la Finojosa. Non creo las rosas 5 De la primavera Sean tan fermosas Nin de tal manera, Fablando sin glosa, Si antes sopiera 10 D’aquella vaquera De la Finojosa, Non tanto mirára Su mucha beldat, Porque me dexára 15 En mi libertat. Mas dixe: «Donosa (Por saber quién era), ¿Dónde es la vaquera De la Finojosa?...» 20 Bien como riendo, Dixo: «Bien vengades; Que ya bien entiendo Lo que demandades: Non es desseosa 25 De amar, nin lo espera, Aquessa vaquera De la Finojosa.»

VILLANCICO

Por una gentil floresta De lindas flores é rosas 30 Vide tres damas fermosas Que de amores han reqüesta. Yo con voluntat muy presta Me llegué á conosçellas: Començó la una dellas 35 Esta cançion tan honesta: Aguardan á mí: Nunca tales guardas ví. Por mirar su fermosura Destas tres gentiles damas, 40 Yo cobríme con las ramas, Metíme só la verdura. La otra con grand tristura Començó de sospirar 37 E deçir este cantar Con muy honesta messura: La niña que amores ha, Sola ¿como dormirá?... Por no les façer turbança 5 Non quise yr mas adelante A las que con ordenança Cantavan tan consonante. La otra con buen semblante Dixo: Señoras de estado, 10 Pues las dos aveis cantado, A mí conviene que cante: Dejatlo, el villano pene; Véngueme Dios d’elle. Desque ya ovieron cantado 15 Estas señoras que digo, Yo salí desconsolado, Como ome sin abrigo. Ellas dixeron: Amigo, Non soys vos el que buscamos; 20 Mas cantat, pues que cantamos: Sospirando yva la niña E non por mí, Que yo bien se lo entendí.

Lope de Estúñiga

(Early fifteenth century)

QUERELLA

¡Oh triste partida mia, 25 Causa de secretos males! ¡Oh cuidados desiguales, Que destruyen mi alegría! 38 ¡Oh qué tanto bien sería Un partir de aquesta vida, Porque en fin de mi partida Et mi vida fenescida, Non muriese cada dia! 5 Mis males eran nasçidos Ante de mi nasçimiento; En los signos de sabidos Et planeta de perdidos Fué mi triste fundamiento; 10 Et la rueda de fortuna, Con el signo más esquivo, Con la más menguante luna Me fadaron en la cuna Para ser vuestro captivo. 15 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Suero de Quiñones

(First half of the fifteenth century)

CANCIÓN

Dezidle nuevas de mi, Et mirat si avrá pesar Por el placer que perdí. Contadle la mi fortuna Et la pena en que yo vivo, 20 Et dezid que soy esquivo, Que non curo de ninguna. Que tan fermosa la vi, Que m’oviera de tornar Loco el dia que partí. 25

39

Juan Alfonso de Baena

(Fl. first half of fifteenth century)

Ferrant Manuel de Lando

(Fl. as above)

REPLICAÇION DE JUAN ALFONSO CONTRA FERRANT MANUEL

Lyndo fydalgo, en la luna menguante Leystes poetas, ssegunt que sofysmo: Por ende avissatnos por el inforismo Del alto poeta rectórico Dante, É luego veredes que andades errante 5 Assý como anda estrella cometa, Quando recurssa al sol que ssometa Ssus rayos distintos por ser ygualante. Ffynida Ca ssy concluyendo, gentil cavalgante, Ssostengo contrario de aquesta batalla, 10 Que nunca se vençe por mucho otealla Ninguna fermossa syn ser demandante.

RESPUESTA DE FERRANT MANUEL CONTRA JUAN ALFONSO

De todas çiençias sseyendo distante, Ssegunt que sabedes mayor que yo mismo, Non ssé poetría, nin se algurismo, 15 Deçiplo sso synple, pessado, ygnorante; Mas por que mi obra triunfe adelante, Catat que ssy abro my rica maleta, Por arte profunda, ssotyl é muy rreta, A vuestro argumento sseré reprobante. 20 40 Ffynida Que vista de amor es causa mediante Para qualquiera fermosa cobralla; É todo lo al es arte contralla, Segunt los actores Vergillo é Dante.

Carvajal (ó Carvajales)

(Middle of the fifteenth century)

CANCIÓN

Pues mi vida es llanto ó pena, 5 Syn fazer mudança alguna, Faré como la serena, Que canta con la fortuna Y en bonança sufre pena. Quando lloro, quando canto, 10 Quando muero, porque vivo, Quando fago amargo planto, Quando mis cuytas escribo; Pues fortuna asy lo ordena, Syguiendo voluntat una, 15 Faré como la serena, Que canta con la fortuna Y en bonança sufre pena.

Gómez Manrique

(1412–1490)

COPLAS Á DIEGO ARIAS DE AVILA

¡O tú, en amor hermano, Nascido para morir, 20 Pues lo no puedes fuyr, 41 El tiempo de tu biuir No lo despiendas en vano; Que vicios, bienes, honores Que procuras, Pasansse como frescuras 5 De las flores! En esta mar alterada Por do todos nauegamos, Los deportes que pasamos, Si bien lo consideramos, 10 No duran mas que roçiada. ¡O, pues, tú, ombre mortal, Mira, mira, La rueda quan presto gira Mundanal! 15 Si desto quieres enxiemplos, Mira la grand Bauilonia, Tebas y Lacedemonia, El grand pueblo de Sydonia, Cuyas murallas y tenplos 20 Son en grandes valladares Trasformados, E sus trihunfos tornados En solares. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

A UNA DAMA QUE IBA CUBIERTA

El coraçon se me fué 25 Donde vuestro vulto vi, E luego vos conosçi Al punto que vos miré; Que no pudo fazer tanto 42 Por mucho que vos cubriese Aquel vuestro negro manto Que no vos reconosçiese. Que debaxo se mostraua Vuestra graçia y gentil ayre, 5 Y el cubrir con buen donayre Todo lo magnifestaua; Asy que con mis enojos. E muy grande turbaçion Allá se fueron mis ojos 10 Do tenia el coraçon.

Jorge Manrique

(1440–1478)

PORQUE ESTANDO ÉL DURMIENDO LE BESÓ SU AMIGA

Vos cometistes traycion, Pues me heristes durmiendo D’una herida qu’entiendo Que será mayor passion 15 El deseo d’otra tal Herida como me distes, Que no la llaga ni mal, Ni daño que me hezistes. Perdono la muerte mía, 20 Mas con tales condiciones Que de tales trayciones Cometáys mil cada día, Pero todas contra mí, Porque d’aquesta manera 25 No me plaze que otro muera, Pues que yo lo merescí. 43 Fin Más plazer es que pesar Herida c’otro mal sana; Quien durmiendo tanto gana Nunca debe despertar.

A LA MUERTE DEL MAESTRE DE SANTIAGO DON RODRIGO MANRIQUE, SU PADRE

Recuerde el alma dormida, 5 Abive el seso y despierte Contemplando Cómo se passa la vida, Cómo se viene la muerte Tan callando: 10 Quán presto se va el plazer, Cómo despues de acordado Da dolor, Cómo á nuestro parecer Cualquiera tiempo passado 15 Fué mejor. Y pues vemos lo presente Como en un punto es ydo Y acabado, Si juzgamos sabiamente, 20 Daremos lo no venido Por passado. No se engañe nadie, no, Pensando que ha de durar Lo que espera 25 Más que duró lo que vió, Porque todo ha de pasar Por tal manera. Nuestras vidas son los rios Que van á dar en la mar, 30 44 Que es el morir; Allí van los señoríos Derechos á se acabar Y consumir; Allí los rios caudales, 5 Allí los otros medianos Y más chicos, Allegados, son yguales, Los que biven por sus manos Y los ricos. 10 Dexo las inuocaciones De los famosos poetas Y oradores; No curo de sus ficiones, Que traen yerva secreta 15 Sus sabores. A aquél solo me encomiendo Aquél solo invoco yo De verdad, Que en este mundo biviendo, 20 El mundo no conoció Su deidad. Este mundo es el camino Para el otro, qu’es morada Sin pesar; 25 Mas cumple tener buen tino Para andar esta jornada Sin errar. Partimos quando nacemos, Andamos mientras bevimos, 30 Y llegamos Al tiempo que fenecemos; Assi que, quando morimos, Descansamos. 45 Este mundo bueno fué Si bien usássemos d’él Como devemos, Porque, segun nuestra fe, Es para ganar aquel 5 Que atendemos. Y aún el Hijo de Dios, Para subirnos al cielo, Descendió A nacer acá entre nos, 10 Y bivir en este suelo Do murió. Ved de quán poco valor Son las cosas tras que andamos Y corremos; 15 Que en este mundo traydor Aun primero que muramos Las perdemos: D’ellas deshaze la edad, D’ellas casos desastrados 20 Que acaescen, D’ellas, por su calidad, En los más altos estados Desfallescen. Dezidme: la hermosura, 25 La gentil frescura y tez De la cara, La color y la blancura, Quando viene la vejez Quál se para? 30 Las mañas y ligereza Y la fuerça corporal De juventud, Todo se torna graveza 46 Quando llega el arraval De senectud. Pues la sangre de los Godos, El linaje y la nobleza Tan crecida, 5 ¡Por quántas vías e modos Se pierde su gran alteza En esta vida! Unos por poco valer, ¡Por quán baxos y abatidos 10 Que los tienen! Otros que por no tener, Con oficios no devidos Se mantienen. Los estados y riqueza 15 Que nos dexan á desora ¿Quién lo duda? No les pidamos firmeza, Pues que son de una señora Que se muda. 20 Que bienes son de fortuna Que rebuelve con su rueda Presurosa, La qual no puede ser una, Ni ser estable ni queda 25 En una cosa. Pero digo que acompañen Y lleguen hasta la huessa Con su dueño; Por esso no nos engañen, 30 Pues se va la vida apriessa Como sueño: Y los deleytes de acá Son en que nos deleytamos 47 Temporales, Y los tormentos de allá Que por ellos esperamos, Eternales. Los plazeres y dulçores 5 D’esta vida trabajada Que tenemos, ¿Qué son sino corredores, Y la muerte la celada En que caemos? 10 No mirando á nuestro daño Corremos á rienda suelta Sin parar; Desque vemos el engaño Y queremos dar la buelta, 15 No ay lugar. Si fuesse en nuestro poder Tornar la cara fermosa Corporal, Como podemos hazer 20 El alma tan gloriosa Angelical, ¡Qué diligencia tan biva Tuviéramos cada hora, Y tan presta, 25 En componer la cativa Dexándonos la señora Descompuesta! Estos reyes poderosos Que vemos por escripturas 30 Ya passadas, Con casos tristes, llorosos, Fueron sus buenas venturas Trastornadas: 48 Assí que no ay cosa fuerte; Que á Papas y Emperadores Y Perlados Assí los trata la muerte Como á los pobres pastores 5 De ganados. Dexemos á los Troyanos, Que sus males no los vimos, Ni sus glorias; Dexemos á los Romanos, 10 Aunque oymos y leymos Sus historias. No curemos de saber Lo de aquel siglo passado Qué fué d’ello; 15 Vengamos á lo de ayer, Que tambien es olvidado Como aquello. ¿Qué se hizo el Rey Don Juan? Los Infantes de Aragon 20 ¿Qué se hizieron? ¿Qué fué de tanto galan, Qué fué de tanta invencion Como truxeron? Las justas e los torneos, 25 Paramentos, bordaduras E cimeras, ¿Fueron sino devaneos? ¿Qué fueron sino verduras De las eras? 30 ¿Qué se hizieron las damas, Sus tocados, sus vestidos, Sus olores? ¿Qué se hizieron las llamas 49 De los fuegos encendidos De amadores? ¿Qué se hizo aquel trobar, Las músicas acordadas Que tañían? 5 ¿Qué se hizo aquel dançar Y aquellas ropas chapadas Que traían? Pues el otro su heredero, Don Enrrique; ¡qué poderes 10 Alcançava! ¡Quán blando, quán alagüero El mundo con sus plazeres Se le dava! Mas verás cuán enemigo, 15 Quán contrario, quán cruel Se le mostró; Aviendole sido amigo, ¡Quán poco duró con él Lo que le dió! 20 Las dádivas desmedidas, Los edificios reales Llenos de oro, Las baxillas tan fabridas, Los enriques y reales 25 Del tesoro; Los jaezes y cavallos De su gente y atavíos Tan sobrados, ¿Dónde yremos á buscallos? 30 ¿Qué fueron sino rocíos De los prados? Pues su hermano el innocente, Que en su vida sucessor 50 Se llamó. ¡Que corte tan excelente Tuvo y quánto gran señor Que le siguió! Mas como fuesse mortal, 5 Metióli la muerte luego En su fragua, ¡O jüyzio divinal! Quando más ardía el fuego Echaste agua. 10 Pues aquel gran Condestable, Maestre que conocimos Tan privado, No cumple que d’el se hable, Sino sólo que le vimos 15 Degollado. Sus infinitos tesoros, Sus villas y sus lugares, Su mandar, ¿Qué le fueron sino lloros? 20 ¿Qué fueron sino pesares Al dexar? Pues los otros dos hermanos, Maestres tan prosperados Como reyes, 25 Que á los grandes y medianos Traxeron tan sojuzgados A sus leyes; Aquella prosperidad Que tan alta fué subida 30 Y ensalçada, ¿Qué fué sino claridad Que quando más encendida Fué amatada? 51 Tantos duques excelentes, Tantos marqueses y condes Y barones Como vimos tan potentes, Di, Muerte, ¿dó los escondes 5 Y los pones? Y sus muy claras hazañas Que hizieron en las guerras Y en las pazes? Quando tú, cruel, te ensañas, 10 Con tu fuerça los atierras Y deshazes. Las huestes innumerables, Los pendones y estandartes Y vanderas, 15 Los castillos impunables, Los muros e baluartes Y barreras, La cava honda chapada Ó cualquier otro reparo 20 ¿Qué aprovecha? Quando tu vienes ayrada, Todo lo passas de claro Con tu flecha. Aquel de buenos abrigo, 25 Amado por virtuoso De la gente, El Maestre Don Rodrigo Manrique, tan famoso Y tan valiente, 30 Sus grandes hechos y claros No cumple que los alabe, Pues los vieron, Ni los quiero hazer caros, 52 Pues el mundo todo sabe Quáles fueron. ¡Qué amigo de sus amigos! ¡Qué señor para criados Y parientes! 5 ¡Qué enemigo de enemigos! ¡Qué Maestre de esforçados Y valientes! ¡Qué seso para discretos! ¡Qué gracia para donosos! 10 ¡Qué razón! ¡Quán benigno á los subjectos, Y á los bravos y dañosos Un leon! En ventura, Octaviano; 15 Julio César en vencer Y batallar; En la virtud, Africano; Aníbal en el saber Y trabajar: 20 En la bondad, un Trajano; Tito en liberalidad Con alegría; En su braço, un Archidano; Marco Tulio en la verdad 25 Que prometía. Antonio Pío en clemencia; Marco Aurelio en ygualdad Del semblante: Adriano en eloquencia; 30 Theodosio en humanidád Y buen talante: Aurelio Alexandre fué En disciplina y rigor 53 De la guerra; Un Constantino en la fe; Camilo en el gran amor De su tierra. No dexó grandes tesoros, 5 Ni alcançó muchas riquezas Ni baxillas, Mas hizo guerra á los Moros, Ganando sus fortalezas Y sus villas; 10 Y en las lides que venció, Cavalleros y cavallos Se prendieron, Y en este oficio ganó Las rentas e los vasallos 15 Que le dieron. Pues por su honra y estado En otros tiempos passados ¿Cómo se uvo? Quedando desamparado, 20 Con hermanos y criados Se sostuvo. Despues que hechos famosos Hizo en esta dicha guerra, ¿Que hazía? 25 Hizo tratos tan honrosos, Que le dieron muy más tierra Que tenía. Estas sus viejas hystorias Que con su braço pintó 30 En la juventud, Con otras nuevas victorias Agora las renovó En la senectud. 54 Por su gran abilidad, Por méritos y ancianía Bien gastada Alcançó la dignidad De la gran cavallería 5 Del Espada. E sus villas e sus tierras Ocupadas de tiranos Las halló, Mas por cercos e por guerras 10 Y por fuerças de sus manos Las cobró. Pues nuestro Rey natural Si de las obras que obró Fué servido, 15 Dígalo el de Portugal, Y en Castilla quien siguió Su partido. Despues de puesta la vida Tantas vezes por su ley 20 Al tablero; Despues de tan bien servida La corona de su Rey Verdadero; Despues de tanta hazaña 25 A que no puede bastar Cuenta cierta, En la su villa de Ocaña Vino la Muerte á llamar A su puerta. 30 (Habla la Muerte) Diziendo: «Buen cavallero, Dexad el mundo engañoso 55 Y su halago; Muestre su esfuerço famoso Vuestro coraçon de azero En este trago; Y pues de vida y salud 5 Hiziste tan poca cuenta Por la fama, Esfuércese la virtud Para sufrir esta afrenta Que os llama. 10 «No se os haga tan amarga La batalla temerosa Que esperáys, Pues otra vida más larga De fama tan glorïosa 15 Acá dexáys: Aunque esta vida de honor Tampoco no es eternal Ni verdadera, Mas con todo es muy mejor 20 Que la otra temporal Perecedera. «El bivir que es perdurable No se gana con estados Mundanales, 25 Ni con vida deleytable En que moran los pecados Infernales; Mas los buenos religiosos Gánanlo con oraciones 30 Y con lloros; Los cavalleros famosos Con trabajos y afliciones Contra Moros. 56 «Y pues vos, claro varon, Tanta sangre derramastes De paganos, Esperad el galardon Que en este mundo ganastes 5 Por las manos; Y con esta confiança Y con la fe tan entera Que tenéys, Partid con buena esperança 10 Que esta otra vida tercera Ganaréys.» (Responde el Maestre) «No gastemos tiempo ya En esta vida mezquina Por tal modo, 15 Que mi voluntad está Conforme con la divina Para todo; Y consiento en mi morir Con voluntad plazentera, 20 Clara, pura, Que querer hombre bevir Quando Dios quiere que muera, Es locura.» (Oracion) Tú que por nuestra maldad 25 Tomaste forma cevil Y baxo nombre; Tú que en tu divinidad Juntaste cosa tan vil Como el hombre; 30 Tú que tan grandes tormentos Sufriste sin resistencia 57 En tu persona, No por mis merecimientos, Mas por tu sola clemencia Me perdona. (Cabo) Assi con tal entender, 5 Todos sentidos humanos Conservados, Cercado de su mujer, De hijos y de hermanos Y criados, 10 Dió el alma á quien gela dió, (El qual la ponga en el cielo Y en su gloria), Y aunque la vida murió, Nos dexó harto consuelo 15 Su memoria.

Cartagena

(Fl. about middle of the fifteenth century)

CANCIÓN

No sé para qué nasci, Pues en tal estremo esto Que el morir no quiere á mí, Y el vivir no quiero yo. 20 Todo el tiempo que viviere Terné muy justa querella De la muerte, pues no quiere A mí, queriendo yo á ella. ¿Qué fin espero de aquí, 25 Pues la muerte me negó, Pues que claramente vió, Que era vida para mí.

58

Rodríguez del Padrón

(Fl. middle of the fifteenth century)

A LA VIRGEN

Fuego del divino rayo, Dulce flama sin ardor, Esfuerzo contra desmayo, Remedio contra dolor, ¡Alumbra á tu servidor! 5 La falsa gloria del mundo Y vana prosperidad Contemple: Con pensamiento profundo El centro de su maldad 10 Penetre. Oiga quien es sabidor El planto de la Serena, La cual temiendo la pena De la tormenta mayor, 15 Plañe en el tiempo mejor.

Mossén Juan Tallante

(End of the fifteenth century)

ORACIÓN

Imenso Dios, perdurable, Que el mundo todo criaste, Verdadero, Y con amor entrañable 20 Por nosotros espiraste En el madero: 59 Pues te plugo tal pasión Por nuestras culpas sufrir, O Agnus Dei, Llévanos do está el ladron, Que salvaste por decir 5 Memento mei.

El Comendador Escribá

(End of fifteenth century)

CANCIÓN

Ven, muerte, tan escondida, Que no te sienta conmigo, Porque el gozo de contigo No me torne á dar la vida. 10 Ven como rayo que hiere, Que hasta que ha herido No se siente su ruido Por mejor herir do quiere: Así sea tu venida, 15 Sino desde aquí te digo Que el gozo que habré contigo Me dará de nuevo vida.

Juan Álvarez Gato

(† after 1495)

LETRA

Que en ti só yo vivo, Sin ti só cativo; 20 Si m’eres esquivo, Perdido seré. Si mal no me viene, Por ti se detiene. En ti me sostiene 25 Tu gracia y tu fé. 60 Qu’el q’en ti se ceba, Que truene, que llueva, No espere ya nueva Que pena le dé. Que aquel que tú tienes 5 Los males son bienes, A él vas y vienes, Muy cierto lo sé. Amor no me dejes, Que me moriré. 10

Anónimo

EL BESO

Pues por besarte, Minguillo, Me riñe mi madre á mí, Vuélveme presto, carillo, Aquel beso que te dí. Vuelve el beso con buen pecho 15 Porque no haya más reñir, A tal podremos decir Que hemos deshecho lo hecho. A ti será de provecho El beso volverlo á mí, 20 Vuélveme presto, carillo, Aquel beso que te dí. Vuélveme el beso, por Dios, A madre tan importuno, Pensarás volverme uno 25 Y vernás á tener dos. En bien avengámonos Que no me riñan á mí. Vuélveme presto, carillo, Aquel beso que te dí. 30

61

Explore with AITake your curiosity a little further.

Reading settings