Note 79 — PREFACIO
Reading edition
Véase sobre La última enfermedad y la muerte de Beethoven un artículo del doctor Klotz-Forest, en la Chronique Médicale de 1.º y 15 de abril de 1906. Se tienen informaciones muy precisas por los Cuadernos de Conversación, en los cuales están escritas las preguntas del doctor, y por el relato del médico mismo (Dr. Wawruch), publicado con el título de: Aerztlicher Rückblick auf L. V. B. letzte Lebenstage en la Wiener Zeitschrift, en 1842 (fechado el 20 de mayo de 1827). Hubo dos fases en la enfermedad: primero, accidentes pulmonares, que parece fueron detenidos después de seis días; “el séptimo día se sintió suficientemente bien para levantarse, caminar, leer y escribir; y segundo, perturbaciones digestivas, complicadas con perturbaciones de la circulación.”
“El octavo día lo encontré aniquilado, con el cuerpo todo amarillo. Un violento acceso de diarrea, complicado con vómitos, estuvo a punto de acabar con su vida en la noche. A partir de este momento, la hidropesía se desarrolló. Para esta recaída hubo causas morales que son mal conocidas. Una cólera violenta, un sufrimiento profundo, determinado por la ingratitud que había tenido que sufrir, y un ultraje inmerecido, habían determinado esta explosión”, dice el doctor Wawruch. “Temblando, con estremecimientos, estaba encorvado por el dolor que le desgarraba las entrañas”. Resumiendo estas diversas observaciones, el doctor Klotz-Forest diagnostica, tras de un ataque de congestión pulmonar, la cirrosis atrófica de Laennec (enfermedad del hígado), ascitis y edema de los miembros inferiores. Cree que el uso inmoderado de las bebidas espirituosas contribuyó a agravar el mal. Ésta era ya la opinión del doctor Malfatti: “Sedebat et bibebat”.