Note 37 — PREFACIO
Reading edition
“Las poesías de Goethe me hacen feliz”, escribía a Bettina Brentano el 19 de febrero de 1811. Y en otra parte: “Goethe y Schiller son mis poetas preferidos, con Ossian y Homero, a quienes desgraciadamente no puedo leer sino en traducciones”. (A Breitkopf y Haertel, 8 de agosto de 1809. Nohl, Neue Briefe, LIII). Debe advertirse cuánto, a pesar de lo descuidado de su educación, era seguro el gusto literario de Beethoven. Fuera de Goethe, de quien se ha dicho que se le parecía por “grande, majestuoso, siempre en re mayor”, y por encima de Goethe amaba a tres hombres: Homero, Plutarco y Shakespeare. De Homero prefería “La Odisea”. Leía continuamente a Shakespeare en la traducción alemana y ya se sabe con cuál trágica grandeza tradujo en música a Coriolano y la Tempestad. En cuanto a Plutarco, se nutría en sus páginas como los hombres de la Revolución. Bruto era su héroe tal como lo fué de Miguel Ángel; tenía su estatuilla en su alcoba. Amaba a Platón y soñaba en establecer su República en el mundo entero. “Sócrates y Jesús han sido mis modelos”, dijo alguna vez. (Conversaciones de 1819 y 1820).