Note 22 — PREFACIO
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Se sabe que la Sinfonía Heroica fué escrita sobre Bonaparte y para él, y que el primer manuscrito lleva aún el título: Buonaparte. Entretanto Beethoven tuvo noticia del coronamiento de Napoleón, y entró en furor: “¡No es más que un hombre ordinario”, clamó, y en su indignación hizo pedazos la dedicatoria y escribió este título vengador y conmovedor a la vez: “Sinfonía Heroica... para celebrar el recuerdo de un gran hombre”. (Sinfonía eroica... composta per festeggiare il sovvenire di un grand' uomo.) Schindler cuenta que después se calmó un poco su desprecio hacia Napoleón; no vió ya en él más que un desventurado digno de compasión, un Ícaro precipitado del cielo. Cuando supo la catástrofe de Santa Elena, en 1821, dijo: “Hace diecisiete años que yo escribí la música que conviene a este triste suceso”. Se complacía en reconocer en la Marcha Fúnebre de su Sinfonía un presentimiento del fin trágico del conquistador. Es, pues, muy probable que la Sinfonía Heroica, y sobre todo su primer trozo, era en el pensamiento de Beethoven una especie de Bonaparte, muy diferente del modelo, sin duda; pero tal como lo imaginaba y como lo habría querido: el genio de la revolución. Beethoven repite, por otra parte, en el final de la Heroica, una de las frases principales de la partitura que ya había escrito para el héroe revolucionario por excelencia, el dios de la libertad: Prometeo (1801).