Note 432 — II FE
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Condivi comienza así su vida de Miguel Ángel: “Desde la hora en que el Señor Dios, por su gracia todopoderosa, me juzgó digno no solamente de ver a Miguel Ángel Buonarroti, el escultor y pintor único, lo cual apenas habría tenido la audacia de esperar, sino también de gozar con su conversación, con su afecto y su confianza, en reconocimiento de tal beneficio, me dediqué a reunir todo lo que me parece en su vida digno de alabanza y de admiración, para ser útil a los demás con el ejemplo de tal hombre”.