Note 360 — I AMOR
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Entonces fué cuando Miguel Ángel pensó en publicar sus poesías. Sus amigos Luigi del Riccio y Donato Giannotti le sugirieron esta idea. Hasta entonces no había dado gran importancia a lo que escribía. Giannotti se ocupó de esta publicación por el año de 1545. Miguel Ángel hizo una selección de sus versos, y sus amigos la copiaron. Pero la muerte de Riccio en 1546 y de Vittoria en 1547, lo desviaron de esta idea que le parecía una última vanidad.
Sus poesías no se publicaron durante su vida, excepto un corto número que aparecieron en las obras de Varchi, Giannotti, Vasari, etc., pero circulaban de mano en mano. Los más grandes compositores, Archadelt, Tromboncino, Consilium, Costanzo Festa, les pusieron música. Varchi leyó y comentó uno de los sonetos en 1546 ante la Academia de Florencia, descubriendo en esta poesía la pureza antigua y la plenitud de pensamientos de Dante.
Miguel Ángel se había nutrido de Dante. “Nadie lo comprendía mejor dice Giannotti, ni conocía con más perfección su obra”. Nadie le ha dedicado un homenaje tan magnífico como el bello soneto: “Dal ciel discese...” (Poesías, CIX, 37). Conocía igualmente a Petrarca, Cavalcanti, Cino da Pistoja y a todos los clásicos de la poesía italiana, conforme a los cuales modelaba su estilo; pero el sentimiento que vivificaba todo, era su ardiente idealismo platónico.