Note 9 — VICENTE ESPINEL Y SU OBRA.
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Dice así lo mandado tachar:—«Pegóseme un clerigo de un pueblecillo de por allí cerca, y yendo caminando iba rezando sus horas en voz que le pudieran oir los alcornoques y robles: de suerte que nos interrumpia la conversacion, y él cumplia mal con su obligacion. Preguntóle el oidor:—¿No se podria dejar eso para la noche, para que se hiciese con el silencio y devocion que se requiere?—¡Oh! señor, respondió el clérigo, diónos la Iglesia esta pension que, aun caminando, hemos de rezar. ¿Por qué no ordenara que yendo un clérigo cansado y pensando en sus negocios y en el fin que han de tener, no rezara caminando?—Respondió el oidor:—Porque la Iglesia no cria á los clérigos para correos, sino para rezadores.—Bien respondido está, dijo el clérigo; ¿pero podria yo caminando rezar esta noche todas las horas de mañana y cumplir con mi conciencia?—Preguntóle el oidor al clérigo:—Si os debieran cien ducados para el dia de san Juan, ¿tomaríadeslos la víspera?—Respondió el clérigo:—Si, por cierto.—Pues lo mismo hace Dios, dijo el oidor: que en las cosas de obligacion y merecimiento adelantallas es querer cumplir cada uno con su obligacion, y Dios es tan buen pagador que tambien adelanta la paga.—Quedó con esto muy satisfecho el sacerdote.»