Note 16 — IV.
Reading edition
La traducción de Batteux fue tratada con rigor grande, pero no injusto del todo, en el Memorial literario. Baste decir que el bueno del traductor, entre otras lindezas, vertió en castellano la voz ramage (esto es, trino, gorjeo o canto de los pájaros), el ruido que hacen los pájaros en las ramas de los árboles. Otra cosa se le tacha en la misma crítica como galicismo hasta ridículo, que hoy ha llegado a ser locución corriente: ¡tanto ha crecido la corrupción de nuestra lengua! El galicismo de que hablo, y que afeaba un crítico a principios de este siglo, era traducir les grecs furent battus, por los griegos fueron batidos, en vez de decir vencidos o deshechos.
En cuanto a la traducción de Blair, eran otros sus pecados. De estos, fue uno de los más chistosos traducir la voz tense, que significa tiempo en gramática, o sea tiempo de verbo, por tenso, y para autorizar el barbarismo o voz nueva, afirmar con gravedad de doctor que tense en inglés solo significaba ciertos tiempos intermedios, como el pluscuamperfecto, y otros a este tenor.
En los apéndices de una y otra obra, como se distinguiesen los del Blair por su atrevimiento a veces desvariado pero en otras ocasiones acertado, excitó eso grande indignación en los contrarios anotadores de Batteux. Por ejemplo, dijo el que adicionaba el Blair que Bartolomé Leonardo de Argensola no había sabido escribir en prosa ni en verso. Esto parecía hasta locura, y sonaba a harto más que lo que intentaba decir quien lo escribió. Con tal motivo, los amigos de Moratín y Estala, que eran quienes escribieron los apéndices a Batteux, rompieron en exclamaciones violentas, hasta llegar a apostrofar al maltratado Argensola.