Note 81 — XIII.
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Este incidente tuvo resultas. Hubo de revelarle al rey un traidor, a quien hizo tal el miedo. Compró el revelador su perdón con esta bajeza; pero, siendo hombre cobarde por extremo, el pensamiento de que podría tener consecuencias para él funestas su acción, le trajo una enfermedad que le acabó con la vida. Quedó de la delación testimonio en una cláusula de la amnistía dada por el Rey absoluto en mayo de 1824, donde se exceptuaba del perdón a «los que en sociedades secretas hubiesen propuesto la muerte del Rey o de otras personas reales».