Note 73 — XII.
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Entre otras calumnias, corrió con valimiento la de que tenía la sociedad formado un ministerio, que por un acto de violencia había de ser sustituido al que existía. En el supuesto proyecto me tocaba ser ministro de Estado. Aunque contaba yo treinta y un años de edad y ocho de carrera diplomática, y había sido de los principales entre los restablecedores de la Constitución, esta calumnia me ofendió, más porque parecía una burla, que por lo infundada. ¡Tanto se distaba entonces de hacer las rápidas carreras que después hemos visto!