Note 3 — CAPÍTULO PRIMERO
Reading edition
A. Kölliker: Erinnerungen aus meinem Leben. Leipzig, 1892. En una carta á su familia, incluída en este libro, describe el Museo de ciencias naturales, instalado por entonces (1849) en la Casa de Aduanas (actual Ministerio de Hacienda), y añade: «Del Director Graells debo contaros una anécdota. Luce en su Laboratorio un magnífico microscopio francés, y como yo le preguntara si había investigado algo con él, contestóme que no había tenido todavía ocasión de aplicarlo á sus trabajos científicos por desconocer su manejo. Rogóme que hiciera alguna demostración con dicho instrumento. Entonces procedí, en unión de un amigo (M. Witich), á mostrarle los glóbulos de la sangre humana y la fibra muscular estriada, ante cuyo espectáculo reveló alegría infantil y nos dió gracias calurosas.»
Si el ilustre sabio alemán hubiera visitado veinte años después nuestras Facultades de Medicina y Ciencias, habría podido comprobar igual abandono y apatía. Los imponentes modelos de microscopios de Ross ó de Hartnak continuaban inmaculados en sus cajas de caoba, sin otro fin que excitar en vano la curiosidad de los alumnos ó la ingenua admiración de los papanatas.