Note 42 — CAPÍTULO XXIII
Reading edition
Los había tan largos y vivos que cobraban tres o cuatro veces una misma paga en diversos comercios. Pero más vale no hablar de ciertas combinaciones financieras... Justo es recordar, en disculpa de los hábiles, que el desorden de la administración llegó por entonces al colmo, justificando en cierto modo incorrecciones que en época normal habrían parecido intolerables.
Para que se forme idea de cómo se generalizaba la corrupción administrativa, transcribimos estas palabras del informe del general Jovellar al Ministro de Ultramar (13 de Enero de 1874): «La inmoralidad en todos los ramos de la Administración, sin exceptuar la de Justicia, es la más corrompida del mundo... Sería necesario separar las tres cuartas partes, por lo menos, de los magistrados, jueces y empleados de la Administración civil y militar concusionarios».