Note 16 — CAPÍTULO XV
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Ocurrió este choque cerca de Plasencia, carretera de Ayerbe a Huesca. Cierta cuadrilla de contrabandistas, a quienes, al cruzar el Pirineo, había sido arrebatado, con muerte de algún paquetero prestigioso, valiosísimo contrabando, deseando vengarse y recobrar el botín, siguió a corta distancia a los carros portadores del apresado cargamento, recatándose en lo posible de la escolta de carabineros y fuerzas de infantería que lo custodiaban. Llegados más allá de Ayerbe, aprovecharon un momento durante el cual, demasiado adelantada la escolta de infantería, no quedaba junto a los carros sino una docena de carabineros; entonces sorprendieron a éstos, que marchaban descuidados; mataron seis o siete infelices; dispersaron los demás, y cargaron rápidamente el contrabando en sus recuas. Cuando la compañía de infantería, que iba a la cabeza del convoy, tuvo noticia de la audaz y sangrienta acometida, fué ya imposible alcanzar a los contrabandistas, que tomaron, por veredas de ellos solamente conocidas, la vuelta de Zaragoza. A cargo de mi padre corrió la autopsia de los cadáveres, y yo, llevado de mi curiosidad, le acompañé ayudándole en la fúnebre tarea. Según supe más adelante (en 1910) precisamente por el jefe de la partida (en Ansó), los ansotanos tuvieron también algunos heridos, que escondieron en corrales y aldeas.