Note 47 — ANTONIO MEDINA.
Reading edition
Tambien conserva fragmentos inéditos de un drama caballeresco de asunto Italiano Rogerio el bandido. De pequeño asistió á una escuelita de su barrio: para suministrarse libros se asoció á dos compañeros de su clase á quienes indujo al estudio, uno de ellos Luis Heredia que tambien cultivó y pronto abandonó las musas. Entre los tres, uniendo sus fondos, lograron comprar la primer Retórica que disfrutaban alternativamente 15 dias cada uno: despues por medio de otra asociacion de los mismos se hicieron de un texto de Lógica; un tercer triunvirato les dió para una Gramática Francesa y un Diccionario que aún guarda nuestro protagonista con cariño. Es verdaderamente conmovedora la sencillez con que cuenta estas primeras dificultades de su carrera, ese honrado maestro que por su perseverancia se hizo, por decirlo así, La Luz de los de su clase. Más tarde logró tomar algunas lecciones de Mr. Duplesis, á quien pagó religiosamente. El soneto La Cena que citamos más adelante, dice así:
De sus fieles discípulos rodeado De la divina gracia circuido Un banquete celebra conmovido El que es señor de todo lo creado. Lleno de santo amor y con agrado Aun sabiendo que hay uno fementido, En pan les dá su cuerpo convertido Y su sangre que en vino ha trasformado. Sublime institucion, cambio grandioso Que á la par que sencillo al mundo asombre Por la gran majestad de un Dios bondoso. No hay en la historia semejante ejemplo Feliz transformacion que hace del hombre De la divinidad sagrado templo.