Note 274 — INTRODUCCIÓN X (continued 4)
Reading edition
Fr. Andrés Pérez, ó quienquiera que sea el autor de este curiosísimo libro publicado bajo el nombre del licenciado Francisco López de Ubeda, marca perfectamente su carácter en el Prólogo al lector: «No es mi intencion, ni hallarás que he pretendido contar amores al tono del libro de Celestina; antes, si bien lo miras, he huydo de esso totalmente, porque siempre que de esso trato, voy á la ligera, no contando lo que pertenece á la materia de deshonestidad, sino lo que pertenece a los hurtos ardidosos de Justina; porque en esto he querido persuadir y amonestar que ya en estos tiempos las mugeres perdidas no cesan sus gustos para satisfacer a su sensualidad, que esto fuera menos mal, sino que hacen desto trato, ordenandolo a una insaciable codicia de dinero. De modo que más parecen mercaderas, tratantes de sus desventurados apetitos, que engañadas de sus sensuales gustos. Y no solo lo parece assi, pero lo es; demas que a un hombre cuerdo y honesto, aunque no le entretuvieran lecturas de amores deshonestos, pero enredos de hurtillos graciosos le dan gusto, sin dispendio de su gravedad, en especial con el aditamento de la resumption y moralidad... Y deste modo de escriuir no soy yo el primer Autor, pues la lengua latina, entre aquellas a quien era materna, tiene estampado mucho de esto, como se verá en Terencio, Marcial y otros, a quien han dado benebolo oido muchos hombres cuerdos, sabios y honestos». (Libro de Entretenimiento de la Picara Iustina, en el qaal debaxo de graciosos discursos se encierran prouechosos auisos...). Impreso en Medina del Campo, por Chritoual Lasso Vaca. Año M.DC.V. Hoja 2 del prólogo.
Á pesar de eso, en otro prólogo sumario, cuenta la Celestina entre sus modelos: «no hay enredo en Celestina, chistes en Momo, simpleças en Lázaro, elegancia en Guevara, chistes en Eufrosina, enredos en Patrañuelo, cuentos en Asno de oro, y generalmente no hay cosa buena en romancero, comedia ni poeta español, cuya nata aqui no tenga, cuya quinta esencia no saque».
En la lámina alegórica que va al frente de esta primera y rara edición, la madre Celestina navega en el mismo barco que el Pícaro Guzmán de Alfarache; Lazarillo, en un barquichuelo.