Note 644 — VIII
Reading edition
Estaba todavía en la casa ducal de Osuna cuando Amador de los Ríos publicó en 1852 las Obras del Marqués de Santillana (vid. pág. 596, col. 2.ª), pero desgraciadamente había desaparecido, con otros códices, no menos preciosos, cuando el Estado adquirió aquella colección.