Note 176 — ÉGLOGA SEGUNDA
Reading edition
Al divino Herrera, pág. 603, le escandalizó este atrevimiento de Garcilaso «que muy ajeno es de su modestia y pureza, y que deslustró mucho la limpieza y honestidad de toda esta descrición.» Pero no se trata de cosa indigna, impura ni inmodesta, sino de la casta y legítima correspondencia del lecho conyugal, y aun solamente del deseo de D. Fernando, no del suceso. Homero, Virgilio, y el mismo Petrarca, llegaron en sus versos a mayores libertades. (V. Tamayo, notas 61-62.)