Note 199 — ÉGLOGA SEGUNDA
Reading edition
Se entiende mejor leyendo el pensamiento ambigo, como propone Tamayo, fol. 67; el estado cristiano estaba en dubio, v. 1493; el suceso de esta guerra era dudoso, v. 1578; su remedio, por consiguiente, ambiguo. Las tropas del César apenas eran, en efecto, la mitad de las que llevaba el sultán. (Navarrete, pág. 43.) La forma ambigo corresponde a ambiguo, como inicas a inicuas, verso 1223, y como antigo a antiguo.