Note 214 — ÉGLOGA III
Reading edition
Entiende Tamayo, fol. 68, «que es demasía sin fruto decir que la lengua está en la boca, pues ¿adónde había de estar?,» y sin más que esto, en algunas ediciones se ha corregido el presente verso, imprimiendo: «Mas con la lengua muerta y fría la boca», que es la lectura que el mismo Tamayo proponía. Yo respeto tal demasía porque he visto que Herrera, más escrupuloso que nadie en estas cuestiones, la conserva, y el elegante prosista Cienfuegos, hablando precisamente de la muerte de Garcilaso por la honda impresión que causó en el espíritu del Marqués de Lombay, la repite diciendo: «él vio fría y difunta en su boca aquella espiritosa lengua, ramillete de las más cultas flores de la erudición y de la elocuencia...» (Vida del Grande San Francisco de Borja, Madrid, 1726, pág. 48.)