Note 302 — CANCIÓN PRIMERA
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La amarillez de los que aman, dice Herrera que «debe proceder, por ventura, de tristeza y profundo cuidado, porque arrebatados en consideración de lo que desean, gastan y destruyen la propia virtud y impiden sus operaciones con la vigilia y trabajo de los espíritus», pero reconoce como causa general «la poca fuerza del calor natural que no puede digerir bien ni hacer buena sangre». (Anotaciones, pág. 225.)