Note 316 — CANCIÓN CUARTA[312]
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a la hora por luego, inmediatamente: el escribano Rodrigo de Idoyaga, que actuó en el proceso de Garcilaso por lo del desposorio, empleaba con frecuencia este giro: «dijo que estaba presto de las complir, y para ello ir a la hora a la villa de Tolosa.» «E luego a la hora, visto lo susodicho, el dicho Corregidor dijo:» (Navarrete, págs. 211 y 220.) «Él, avergonzado, conoció su yerro; pidió perdón, que le dio a la hora de buena gana, contento de sastisfacerse de su injuria con la muestra de su valor y esfuerzo.» (Mariana, Historia. Conquista de Sevilla.)