Note 258 — RESO
Eduardo de Mier translation
La costumbre de griegos y romanos de sepultar sus muertos en los caminos, a que aluden tragedias y comedias griegas e historiadores y polígrafos de ambas naciones, se fundaba en dos verdades muy útiles, higiénica la una, y moral la otra; la primera, hoy aceptada y practicada por los pueblos cultos, consistía y consiste en alejar la putrefacción y sus consecuencias de la residencia de los vivos, por miedo a las enfermedades que origina; y la segunda es, como dice Tito Livio: Quo praetereuntes admoneant et se fuisse et illos esse mortales.