Note 127 — LAS SUPLICANTES
Eduardo de Mier translation
En este lugar, como siempre que la ocasión se presenta, Eurípides lanza sus anatemas, claros o encubiertos, contra los dioses del gentilismo. Esto no obsta para que otras veces, hablando del mismo oráculo de Apolo, diga lo contrario. Es también probable que su filosofía, su escepticismo y su incredulidad manifiesta contribuyeran en no pequeña parte a la antipatía que le profesó Aristófanes, celoso admirador y defensor de las creencias y costumbres antiguas. Nótese que sus sátiras contra nuestro poeta indican, más que odio, animadversión y desprecio, y de aquí sus burlas contra los harapos de sus personajes para excitar la compasión de los espectadores. Contra Sócrates, en Las Nubes, lo hace con mayor saña, virulencia y peor intención, revelando los efectos de sus doctrinas, dirigidas, en su opinión, a confundir y anular la verdad y la justicia y a demoler la religión en sus fundamentos, acusaciones mucho más graves y peligrosas, como lo demostró después la condenación y muerte de Sócrates.