Note 70 — ION
Eduardo de Mier translation
Las aras y altares consagrados a los dioses solían estar adornados de guirnaldas del árbol especial que cada uno amaba. Así es probable que estas fuesen de laurel. A veces el mismo escultor las representaba en la piedra. Ovid., Trist., V. eleg. 5, v. 9, dice:
Araque gramineo viridis de caespite fiat, Et velet tepidos nexa corona focos.