Note 65 — ION
Eduardo de Mier translation
Cualquier ruido que se oyese al celebrar un sacrificio, como el de escupir, toser, quejarse, respirar, etcétera, se miraba como de mal agüero. Por esto se imponía silencio antes de comenzar, y si involuntariamente se rompía, los romanos le llamaban dirae, y los griegos, βλασφημίαι. Teofrasto, al trazar el carácter del imprudente, dice que cuando su madre quiere consultar las aves, las interrumpe con sonidos de mal agüero: εἰς ὀρνιθοσκόπον τῆς μητρὸς ἐξελθούσης, βλασφημῆσαι.