Note 69 — LAS TROYANAS
Eduardo de Mier translation
Los espejos de los antiguos eran circulares, con mango, o cuadrados como los nuestros, aunque jamás los fijasen en ningún otro mueble. En un principio se hacían de metal blanco formado de una aligación de cobre y estaño (Plinio, Η. N., XXXIII, 45) y después de plata. Se pulimentaba su superficie, y se conservaba este pulimento con polvos de piedra pómez, que se pasaban por él por medio de una esponja atada al marco con un pequeño cordón.