Note 197 — ELECTRA
Eduardo de Mier translation
Los gentiles, lo mismo que los hebreos, se purificaban con frecuencia, sobre todo en ciertos actos solemnes, simbolizando la pureza del alma o el deseo de adquirirla con la purificación del cuerpo. Entre los griegos, las paridas se purificaban a los diez días del parto, porque los nueve primeros son los de más peligro.