Note 397 — MEDEA
Eduardo de Mier translation
Eurípides, con su ordinaria sencillez, expresa este pensamiento tan profundo como verdadero, porque, en efecto, es una de las más graves injurias que puede recibir una mujer. Séneca, en cambio, en su Medea, verso 573, hace decir al coro estas palabras:
Nulla vis flammæ, tumidique venti Tanta, nec teli metuenda torti, Quanta, quum conjux viduata tædis, Ardet et odit.