Note 388 — MEDEA
Eduardo de Mier translation
Los dados eran pequeños cubos de marfil, hueso o madera, en cada uno de cuyos lados se señalaban desde uno a seis puntos. Ordinariamente su jugaba con tres, que se tiraban con un cubilete; la mejor jugada era cuando cada uno de ellos presentaba en el mismo lado distintos puntos, y la peor la contraria. Otras veces servían para este juego los huesos de la ranilla de ciertos animales, o se montaban en piedra o bronce. Solo tenían cuatro lados, no seis, y los puntos que se señalaban eran uno y seis en los dos lados opuestos, y tres y cuatro en los otros dos; dos y cuatro no se señalaban si no se jugaba con cuatro dados en lugar de tres. Los corintios tenían fama de jugadores.