Note 5 — INTRODUCCIÓN
Eduardo de Mier translation
Como está tan embrollada la cronología del teatro griego, no es extraño que los eruditos discrepen tanto acerca del año en que nació Eurípides. Nosotros seguimos a Plutarco, Symps., lib. VIII, cap. I, y a Diógenes Laercio en su vida de Sócrates. La Crónica de Paros dice que Eurípides nació en el año 3.º de la olimpiada 73 (486 antes de Jesucristo), esto es, seis años antes. De este mismo parecer son Samuel Prevost, Tomás Lydiat, Hesychio y Segismundo Jacobo Baumgarten, el cual añade que el nombre de Eurípides proviene del río Euripo, en cuya desembocadura se dio la batalla de Salamina. Levesque, en sus Mémoires de L’Instit. national, tomo I, pág. 325, dice así: «Eurípides nació el año 3.º de la olimpiada 63, (526 antes de nuestra Era).» Este dato es conocidamente erróneo, porque entonces resulta que Eurípides es un año anterior a Esquilo. Samuel Murgrave ha dilucidado suficientemente este punto en su Chronologia scenica ab Euripidis nati tempore ad ejusdem mortem, y en Boeck (Corpus inscriptionum græcarum. Berlín, 1743) se encuentran también muchas ingeniosas y útiles observaciones. En la obra de Gottl. Chris. Fried. Mohnike, titulada Geschichte der Literatur der Griechen und Römer, hallamos esta tabla:
1.º El nacimiento de Εsq. cae en la olimp. LXIII 4 ant. J. C. 525
Su muerte LXXXI 1 — 456
2.º El nacimiento de Sófocles LXXI 2 — 495
Su muerte XCIII 3 — 406
3.º El nacimiento de Eurípides LXXV 1 — 480
Su muerte XCIII 3 — 406
Esquilo murió, pues, a los sesenta años de edad. Sófocles a los noventa y Eurípides a los setenta y cinco.
Hemos preferido seguir los datos cronológicos de esta tabla, porque en la Crónica de Paros se observan ciertas contradicciones que han suscitado graves dudas entre los críticos, porque es ilegible en muchas de sus partes, por las dudas que se han promovido acerca de su autenticidad, por la fe que nos merecen Plutarco y Diógenes Laercio, por la tradición constante, seguida hasta ahora por la gran mayoría de los eruditos, de que Eurípides nació el año indicado, y porque, en realidad, es pequeña la diferencia de seis años que se observa entre los datos de la Crónica y los que adoptamos.